Pilar Cuartero participó en una comisión en el Congreso para alertar sobre los problemas de la falta de sueño.
-¿La falta de sueño debe ser considerada como un problema de salud pública?
-Evidentemente que tiene que ser tenido en cuenta como un problema de salud pública, porque también afecta de forma directa a la seguridad laboral, a los accidentes de tráfico y a la siniestralidad que lleva consigo la somnolencia, la apnea o de la gente que duerme mal, de trabajadores a turnos que conducen después de treinta horas de trabajo. Una persona que lleva treinta horas sin dormir tiene unos errores y unos fallos y una falta de reacción comparable a cuando ha bebido mucho.
-¿Qué se puede hacer para cambiar la situación?
-Fundamentalmente informar, porque todo esto es absolutamente desconocido. Nosotros lo que hicimos en el Congreso fue pasar una encuesta a los diputados, que son un colectivo que duerme muy mal. Casi todos tienen problemas de sueño. Todo esto hay que explicárselo: problema de niños, somnolencia diurna, siniestralidad laboral, el síndrome de apnea del sueño y su enorme prevalencia en las sociedades occidentales...
-¿Es cierto que en algunos países se ha cambiado el horario escolar para que los niños duerman más?
-En Estados Unidos hay estados que retrasan la entrada de los colegios para aumentar el tiempo de sueño de sus niños, porque han descubierto que es más rentable dormir que tener media hora de tiempo lectivo.