Los delfines se quejan del ruido

SOCIEDAD

El Cemma ha realizado en las Rías Baixas, empleando tecnología gallega, el primer estudio bioacústico submarino de España

20 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Hasta ahora, el seguimiento de cetáceos en España se realizaba con el tradicional método de avistamientos mediante prismáticos, una tarea tediosa y basada en la fortuna. A partir de ahora, la tecnología digital tomará el relevo gracias a un grupo de investigadores gallegos, que han logrado validar el uso de hidrófonos fijos automatizados y de arrastre en este tipo de trabajos de campo.

Esta pequeña revolución tecnológica se ha producido en el marco del proyecto de investigación acústica submarina, denominado Os sons do mar , que ha realizado la Coordinadora para o Estudio dos Mamíferos Marinos (Cemma), con el mecenazgo de la Fundación Barrié de la Maza.

Este primer estudio bioacústico con dispositivos fijos que se realiza en España ha estado basado en el uso de hidrófonos fijos, desarrollados por la empresa viguesa Marexi, lo que ha permitido obtener valiosa información sobre las especies de cetáceos amenazadas en Galicia: arroaces (delfín mular) y toniñas (marsopas de puerto). Los miembros del Cemma colgaron siete hidrófonos en diferentes bateas de las rías de Arousa, Pontevedra y Vigo durante 9.240 horas, para registrar de forma continuada las frecuencias de los ultrasonidos de los cetáceos. Esta información se fue almacenando en unidades de memoria. También por primera vez en Galicia, se empleó un hidrófono de arrastre desde la embarcación Nauja . Se trata de un micrófono submarino capaz de captar los sonidos de los cetáceos presentes en un área de cinco millas alrededor del barco. Con este método se cubrieron 1.200 millas y se realizaron un centenar de avistamientos de hasta seis especies de cetáceos.

La información obtenida a través de este estudio será de gran utilidad para buscar medidas de protección sobre el arroaz y la toniña, ambas en grave peligro de extinción. El director del Cemma, Alfredo López, estima que en Galicia hay una población de unos 500 arroaces y menos de 300 toniñas, cifras que encienden las luces de emergencia.

Contaminación acústica

El proyecto también ha permitido esbozar un mapa acústico submarino de las Rías Baixas. Las márgenes norte de las tres rías principales están menos degradadas que las orillas meridionales, lo que podría relacionarse con la preferencias de los arroaces por estos espacios. El análisis ha detectado niveles elevados de contaminación acústica en las zonas más cercanas a los puertos de Vigo, Marín y Ribeira, y en las bocanas de las tres rías.

Con todos estos datos, el Cemma ha localizado en las entradas de las rías de Pontevedra y Arousa, las áreas de mayor concentración de arroaces y toniñas. «Son as zonas máis ricas bioloxicamente, pero tamén son complicadas pola elevada contaminación acústica que soportan», dice Alfredo López. ¿Y cómo afecta el ruído a estas especies? «O ruído estresa aos cetáceos, pero tamén os desorienta porque o son dos cetáceos non só está vencellado á comunicación, tamén o empregan como ecosónar, envían sons para coñecer o entorno», responde el director del Cemma.

Las conclusiones del proyecto serán ahora enviadas a la Consellería de Medio Ambiente, así como serán presentadas a la comunidad científica mediante su publicación en revistas especializadas. Alfredo López cree que sería importante que las rías contarán con planes integrales que permitiesen conjugar el medioambiente con la actividad humana. Os sons do mar fue uno de los proyectos seleccionados por la Fundación Barrié de la Maza en su convocatoria de proyectos de colaboración correspondiente al período 2004-05, y recibió una dotación económica de 240.000 euros.