Los «furanchos» precisarán un permiso de la Xunta para abrir

SOCIEDAD

Los locales de temporada conocidos como furanchos, bodegas caseras en las que el propietario vende vino y sirve comida, ya no podrán funcionar al margen de la normativa pública, tal y como venían haciendo hasta ahora. Las consellerías de Innovación y Medio Rural han elaborado un proyecto de decreto en el que se regula su actividad. Los furanchos pasan a considerarse como establecimientos turísticos de restauración, lo que permite adaptar el marco legal a sus características de especialización y temporalidad.

La presencia de estos negocios de marcado carácter tradicional se ha convertido en un atractivo para el turismo, sobre todo en la zona sur de Pontevedra, pero también ha desatado fuertes protestas del sector hostelero, que siempre ha visto en estos locales una competencia desleal. El conselleiro de Innovación, Fernando Blanco, y el director xeral de Turismo, Rubén Lois, avanzaron ayer en Santiago que estos locales precisarán una autorización de la Xunta y que será la Administración gallega la encargada de supervisar, entre otras cuestiones, su período de funcionamiento, la exhibición de precios al cliente, las condiciones de accesibilidad y las hojas de reclamaciones.

El decreto también establece que estas bodegas temporales deberán tener una póliza obligatoria de responsabilidad civil y un permiso de apertura por parte del ayuntamiento, tal y como sucede ya con el resto de negocios hosteleros.

«Nós queremos protexer e normalizar esta actividade tradicional e, ao mesmo tempo, xerar beneficios ao conxunto do sector evitando a competencia desleal; por iso fixamos un marco claro de referencia para todos os axentes e achegando garantías aos usuarios», precisó ayer el conselleiro de Innovación.

Fernando Blanco aclaró que el decreto obligará también al dueño del furancho a declarar cada año ante Medio Rural cuál ha sido la producción total de vino de su explotación. Con esta iniciativa, la Xunta quiere garantizar que la procedencia del caldo comercializado es exactamente de cada establecimiento.