El primer paso que Galicia y Asturias darán para la materialización de la reserva será la creación de un consorcio y un comité técnico de seguimiento que se encargará de la gestión del área. Luego se creará un consejo rector en el que estarán representados los ayuntamientos, ecologistas y científicos, entre otros colectivos sociales y, paralelamente, los dos Gobiernos elaborarán un plan de acción y desarrollo sostenible para el impulso natural y económico del área.
«O financiamento deste plan corresponderá as dúas comunidades, pero agora esperamos contar tamén cunha maior implicación do Estado, como así se decidiu este ano na reunión de reservas da biosfera celebrada en Lanzarote. O Ministerio de Medio Ambiente, de feito, vai crear unha liña específica de axudas para este tipo de áreas, das que esperamos beneficiarnos», explicó desde París el director xeral de Conservación da Natureza, Xosé Benito Reza, quien también resaltó el apoyo a la propuesta de todos los alcaldes implicados, de distinto signo político.
Uno de ellos, el de Ribadeo, el nacionalista Fernando Suárez, expresó ayer su satisfacción por la declaración. «Queda -dijo- como unha imaxe de marca para toda esta comarca e permitiranos obter máis recursos e acceder a programas da UE para mellorar o entorno».