Un ourensano con un positivo de 0,93 se libró el viernes

La Voz

SOCIEDAD

redacción | El 26 de agosto del 2005, en Ourense, César M. Lindo perdió el control de su coche y chocó contra una señal de la ORA y un vehículo estacionado. Dio positivo en la prueba de alcoholemia, con niveles de 0,53 y 0,51. No obstante, un año más tarde quedó libre de cargos después de que la jueza encargada del caso entendiese que no era demostrable que sus facultades psicofísicas hubieran estado afectadas por «la tasa de alcoholemia, claramente descendente», según se recoge en la sentencia, ya que caminaba bien y hablaba sin problemas.

El pasado viernes otro conductor acusado de un delito contra la seguridad del tráfico -Cándido V. I.-, y que también había dado positivo con un valor de 0,93, fue absuelto por la magistrada del Juzgado de lo Penal de Ourense, puesto que se consideró imposible demostrar la relación entre la ingesta de alcohol y el accidente sufrido.