Allariz, capital de la moda

Ruth Nóvoa de Manuel
Ruth Nóvoa OURENSE

SOCIEDAD

FOTOS: SANTI M. AMIL

Dicen sus responsables que no es un tópico. Que en Ourense se están formando los Domínguez, Verino y García de pasado mañana. El relevo está garantizado.

07 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Mientras los universitarios aún resoplan tras el tirón de los exámenes, mientras los casi titulados consagran su tiempo al ordenador para terminar el proyecto de fin de carrera... los alumnos de la Escuela de Moda Felicidad Duce de Allariz suben a la pasarela sus trabajos finales. Ellos no rellenan folios en el momento de la evaluación ni citan bibliografía. Simplemente ven desfilar sus diseños, fruto del trabajo de cuatro años. Si los modistos que hacen realidad las pasarelas profesionales insisten en destacar que las colecciones son un espectáculo -y al mismo tiempo una guía de tendencias-, aquéllos que los sucederán un día tienen claro el mismo concepto. Por eso, en el desfile organizado al aire libre junto al río Arnoia, en Allariz, se vieron modelos imposibles: faldas para no dar ni un paso, esposas y cadenas como complementos, transparencias de escándalo, capotas de plástico... Moda, al fin y al cabo. El máximo responsable de Felicidad Duce, Eduard Prats, que el viernes asistió al desfile junto al vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, tiene claro que entre sus ex alumnos estarán los Domínguez, Verino o García del futuro. «Como en todas las profesiones hay que esforzarse mucho y no desanimarse. El éxito puede llegar en cualquier momento y este desfile es una forma de promocionar a estos jóvenes diseñadores», señalaba. El futuro de la moda gallega, hecha en Galicia y por gallegos, parece estar garantizado porque, aunque se le pueden poner pegas a los diseños de los que empiezan, la creatividad es un factor indispensable para decidir qué prendas van a lucir el resto de los mortales. Eso sí, a la escuela de moda de Allariz llegan alumnos de fuera de Galicia e incluso de otros países, de manera que no sólo se está nutriendo el mercado autonómico. Los dieciocho alumnos titulados -la primera promoción salió en el 2004- apostaron por las geometrías excesivas, los materiales novedosos, los colores estridentes pero también, entre las excentricidades, por modelos de aire comercial, por ropa para vestir. Porque el futuro está ahí fuera.