El juez sustituto del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Alicante, quien invocó a Dios a la hora de emitir una sentencia, ha presentado su renuncia al cargo. La decisión adoptada por el juez Alfonso Rossi de Barbazzale y Carreño fue conocida en la mañana de ayer por la Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de Valencia, órgano judicial que tenía previsto analizar la queja que presentó la Fiscalía de la Audiencia de Alicante por el contenido del auto suscrito por el citado juez. Rossi de Barbazzale y Carreño revocó una orden de alejamiento dictada sobre una mujer hacia su hija al considerar que «no se puede privar a los hijos de su madre, ni a ésta de sus hijos». «Pido a Dios que me asista en el cumplimiento de mi deber», expresó textualmente el juez en su auto, justificando su decisión. «Lo único que siempre nos queda es la familia», añadió.