Otorrinos gallegos constatan cada vez más casos entre los usuarios de reproductores Un estudio revela que uno de cada cuatro menores de 25 sufre problemas de oído
25 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Si un habitante del Amazonas de 60 años tiene la capacidad auditiva que correspondería a uno de 25 en un hábitat menos natural, algunos jóvenes de 25 del mundo desarrollado comienzan a mostrar un oído similar al de sus abuelos y padecen problemas de audición treinta años antes de lo previsible o esperado. Así lo advierten los especialistas, que ya han bautizado una patología cada vez más detectada por los otorrinos gallegos: la sordera del iPod . «Todas nuestras formas de ocio están relacionadas con el ruido -explica el doctor Gonzalo López Blanco-, no sólo los pubs, las discotecas, los cines o los conciertos, sino que ahora la juventud e incluso los niños se pasan mucho tiempo con los MP3 o los iPod», dispositivos que alcanzan hasta los cien decibelios sin distorsiones, equivalente al ruido que hace un avión al despegar. Aunque no existen estudios en España, la experiencia de los profesionales constata la precocidad de las hipoacusias y una investigación realizada en Alemania entre 1.800 jóvenes de entre 18 y 25 años reveló que uno de cada cuatro tenía su oído dañado por escuchar música a volumen elevado. López Blanco, que participó ayer en A Coruña en la campaña de Gaes para controlar la audición, insistió en el peligro «muchas veces sin retorno» de utilizar durante más de una hora continuada y a un 60% del volumen máximo los aparatos de reproducción musical, así como de la exposición a sonidos elevados en locales cerrados. «Traté a una niña que en su primera salida de Nochevieja perdió el 80% de su audición por pasarse toda la noche junto a un altavoz; tuvo suerte -añadió- porque su madre se dio cuenta al día siguiente, la trajo enseguida a la consulta y se pudo revertir con un tratamiento intenso, no en su totalidad, pero sí en gran parte». Lo habitual, sin embargo, es que «nadie acuda al médico hasta que ha perdido el 30 o 40% de capacidad auditiva, cuando ya ha pasado demasiado tiempo», lamenta el experto, quien vaticina que los jóvenes de hoy presentarán a los 50 años un perfil auditivo de 80 si persisten en los hábitos nocivos. Su recomendación es clara: «No sólo hay que llevar al niño al otorrino cuando tiene otitis, hay que llamarle la atención cuando se pone los cascos». De lo contrario, los expertos auguran un futuro de sordos precoces en una sociedad que, por envejecida, ya soporta un índice de hipoacusias alto. En números, son más de 220.000 los gallegos que sufren algún problema de audición, trastorno que afecta, en menor o mayor grado, al 30% de las personas de más de 55 años.