En la íntima relación entre cuidado bucal y salud general se basa el primer tratado que sobre el dolor mandibular acaba de publicar el doctor García-Fajardo y que se editará en 17 países
22 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.El doctor Carlos García-Fajardo, que hace tres años publicó el libro Disfunción craneomandibular, que fue distribuido entre los médicos de atención primaria de toda la provincia coruñesa, coordina ahora un completo volumen en el que, bajo el título de Dolor odontoestomatológico, han participado expertos de toda España y de muy distintas especialidades. Es el primero en lengua hispana editado sobre este tema. García-Fajardo es médico odontólogo en A Coruña, especialista en implantes y en disfunción craneomandibular. -Un manual anterior escrito por usted se distribuyó entre todos los médicos de primaria. -Esta es una obra más completa, en la que han participado destacados expertos de toda España y de muy distintas especialidades. -Pero su temática central es la boca, ¿no? -El libro trata sobre la íntima relación que tiene la salud bucodental con el resto de las enfermedades que pueden afectar a todo el cuerpo. Pero no sólo de cómo hay que mantener todos los cuidados bucales controlados para beneficio del organismo, sino también al revés. -¿Es decir, la relación es recíproca? -Efectivamente, no sólo las afecciones bucales pueden repercutir en el organismo. -¿Las más importantes? -El estado bucal puede advertir desde enfermedades como la diabetes hasta reflejar un estado hormonal como el embarazo o bien sufrir las consecuencias de la inmunodepresión o hasta una leucemia. -Ponga un ejemplo. -Una caries puede desembocar en una sinusitis. También está demostrado que la periodontitis está muy relacionada con los partos, y las infecciones bucales con las enfermedades respiratorias e incluso pueden afectar al sistema muscoesquelético y ello lo comprobamos en las lesiones de deportistas de alto nivel. -¿Y con dolores muy comunes? -Sí, hacemos hincapié en el dolor de cabeza, al que se dedica la tercera parte del libro. -¿Relacionado con los dientes? -Con la boca en general. Hay dolores de cabeza que tienen su origen en la boca. Hoy sucede que la medicina está demasiado compartimentada. El neurólogo no trata los dientes y el dentista no domina la neurología, por eso lo correcto sería un tratamiento multidisciplinar para diagnosticar el dolor de origen bucal y craneomandibular, y diferenciar al paciente al que sólo lo puede tratar un neurólogo, un otorrino o el especialista adecuado.. -¿Cómo un diente puede provocar una cefalea? -Hay muchísimas formas. Una infección molar inferior produce un gran dolor de cabeza, cuello y oído que se irradia por las conexiones nerviosas; pero también puede haber un dolor de cabeza que se produce por un problema de falta de piezas dentales o, incluso, aun teniéndolas todas, pueden no encajar correctamente y el paciente apretar mucho los dientes. Es como si la mandíbula comprimiese el cráneo. No le pasa a todo el que le faltan piezas, pero sí hay mucha gente con disfunciones craneomandibulares que le provocan neuralgias. -¿Tiene solución? -Por supuesto. Depende de cada caso concreto, pero en la actualidad existen posibilidades terapéuticas, desde ortodoncia o férulas para problemas de oclusión hasta implantes para reponer piezas que faltan.