De tú a tú con la muerte

Pepe Seoane OURENSE

SOCIEDAD

SANTI M. AMIL

Crónica | Funergal, una cita de negocios con la industria mortuoria Participantes y visitantes en la feria de productos y servicios funerarios de Ourense exponen su productos e intercambian tarjetas con absoluta normalidad

20 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

MUESTRARIO DE ATAÚDES Constituyen el grueso de la muestra, que en esta quinta edición cuenta con 65 expositores. Acolchados como los de la imagen marcan la diferencia en muchos féretros. TANATORIO PORTÁTIL. Lo fabrica una empresa castellana y el primero de Galicia se entregará en los próximos días en Cuntis. NORMALIDAD. En la feria los expositores degustaron jamón. ?na feria de servicios funerarios, como una del transporte, es por definición profesional, muy profesional. Sobran los curiosos. Un niño todavía puede querer ver un camión, pero no una exposición de ataúdes. Salvada la diferencia de la especialización y la falta de interés de la muestra para todos los públicos, expositores y visitantes se mueven como en cualquier otra feria. Con sus botellines de agua mineral, aceitunas, vino y jamón para atender a quienes se interesan por el producto de cada expositor. Aunque la música ambiental va adaptada al contexto, con la actuación en directo del grupo Mortis nostrae , tampoco es aquello un velatorio, ni están allí los parientes del difunto a quien se debe mostrar el profesional respeto y consideración que merecen. Y al empresario le puede salir, por ello, un más que natural «ata dá apetito morrer» cuando invita a la comitiva oficial (menguadísima, claro) a un rápido refrigerio: lasquita de jamón y generalizado vino en vasito de plástico, que tampoco estamos en Gourmets. Eso sí, quien fume, puede salir del recinto y encender su pitillito con mensaje en el mechero: «Fuma, fuma, que o traxe espera... Ataúdes Mosquera». En Funergal se habla de tendencias, que para eso se programan unas jornadas técnicas; se puede conocer el velatorio móvil que la empresa castellana Interpyramid promociona aprovechando la inminente entrega del primero de Galicia a una funeraria de Cuntis; reconocer que un emprendedor aparece donde menos se le espera y puede, por ejemplo, llegar de Canarias y ofrecer la personalización de tarjetas plásticas (recordatorios, hasta hace dos días) con la imagen del difunto; aprender de urnas biosolubles y biodegradables, con anotación técnica de la Universidad Politécnica de Valencia; admirar los carrozados más lujosos para vehículos de traslado, con pantallas de televisión para los ocupantes de los asientos traseros, como en los vehículos familiares para distraer a los peques; acolchados para los féretros con motivos de lo más variado y hasta un autocar, inevitable en el costumbrista cuadro del entierro: «Saldrán ómnibus de empresa Anpián [...] con paradas donde sea necesario y con regreso a la terminación». Y entre féretros y más féretros, incluyendo uno muy llamativo en fondo negro y tallado a mano, material profesional como los maletines de tanatoestética: del peine al maquillaje; el identity disc: «¿Qué le parecería -explica el que lo vende- poder garantizar al cien por cien que los restos que recibe corresponden a los de su ser querido? La placa se introduce con el difunto en el incinerador, se retira luego con las cenizas y se entrega a la familia con un certificado. Opcionalmente se completa el conjunto con el souvenir de cristal». El cartel más grande de la feria es de titularidad municipal y repite en Expourense: «Ourense es vida. Vive Ourense».