Los países del G-8, excepto EE.UU., aceptan su culpa en el calentamiento global
SOCIEDAD
Los ministros de Medio Ambiente del Grupo de los Ocho (G-8) más cinco países emergentes, incluidos Brasil y México, esbozaron ayer en Potsdam una estrategia de lucha contra el calentamiento climático basada en un amplio consenso, pese a la oposición de Estados Unidos en dos puntos. Esta reacción Norteamérica hizo ensombrecer la reunión. El representante estadounidense, Stephen L. Johnson, cuyo país es responsable de un 25% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, rehusó reconocer la «responsabilidad de los países industrializados» para poner en marcha instrumentos financieros destinados a ayudar a los países en desarrollo a proteger su medio ambiente y en particular sus bosques tropicales. «Lo lamentamos», pero «no pienso que esta posición sea a la larga sostenible», declaró el ministro alemán, cuyo país preside el G-8 durante todo este año y la Unión Europea (UE) en el primer semestre. Invertir más dinero A excepción de Estados Unidos, los ministros del G-8, así como los de Brasil, México, China, India y Sudáfrica, reconocieron «que el cambio climático actual es irreversible» y aceptaron «la responsabilidad de los países industrializados», que deben «tomar medidas y desarrollar instrumentos financieros para frenar las consecuencias devastadoras en los países en desarrollo», declaró el ministro alemán de Medio Ambiente, Sigmar Gabriel. La reunión de Potsdam (cerca de la ciudad alemana de Berlín), destinada a «preparar el terreno» a la cumbre del G-8 de Heiligendamm (Alemania) del 6 al 8 de junio, permitió constatar el principio de un «consenso más allá de nuestras esperanzas», afirmó Gabriel, en conferencia de prensa junto al presidente de la Convención de la ONU sobre Cambio Climático (UNFCC), Yvo de Boer.