16 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.
El director de un colegio en Bulgaria se ha comprado un alcoholímetro para someter a los profesores a pruebas de alcoholemia y prevenir que entren ebrios en clase, informó ayer la agencia BTA. Víctor Krastev, director de un colegio de la ciudad de Vratsa, se dotó de un alcoholímetro electrónico y va inspeccionando a los profesores por si han ingerido bebidas alcohólicas después de que un día varios alumnos se quejaran de que uno de sus maestros olía a alcohol en clase. | efe