El PP reitera sus críticas a la ministra y la insta a dar la cara en el Parlamento y pedir perdón Lamenta no haber sabido transmitir el contenido y el alcance de la ley antialcohol
21 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.De la resaca de la ley del Alcohol no se libró nadie ayer miércoles. La ministra de Sanidad dijo que no piensa dimitir, pese o precisamente porque el PP insistía en mandarla a casa tras un fiasco del que mucha gente, populares, bodegueros, viticultores, sindicatos agrarios, se alegra. Tanta como la que también ayer lamentó la retirada del proyecto. Sociedades médicas, asociaciones de padres y de consumidores denunciaron que por intereses electorales y económicos se juegue con el futuro de muchos chavales, que eran los destinatarios únicos de la frustrada ley.?«Tal vez no hemos sido capaces [el Gobierno] de hacer ver la gravedad» de un problema, el abuso del alcohol por menores, en el que «todo el mundo mira para otro lado». A medias autocrítica, en parte crítica contra la indiferencia social hacia un fenómeno alarmante -uno de cada tres menores españoles se emborrachó al menos una vez el último mes, y el 65% consume alcohol los fines de semana-, Elena Salgado dijo que no se va. No se plantea dimitir y «se equivocan» -añadió- quienes interpretan como una desautorización la orden de José Luis Rodríguez Zapatero de retirar la ley ante el riesgo de desgaste electoral en vísperas de los comicios autonómicos y municipales. La ministra de Sanidad se aferró ayer durante una entrevista radiofónica a todas las evidencias médicas y científicas para insistir en que, por más que se empeñe el sector vitivinícola, el que más ha pugnado contra el proyecto, el daño neuronal que produce el alcohol en los jóvenes es el mismo. «No tiene sentido establecer diferencias entre el consumo de vino en los menores respecto del resto de bebidas alcohólicas», dijo. El presidente del PP, Mariano Rajoy, estaba «encantado» y espera que el proyecto no vuelva a salir del cajón una vez pasen las elecciones. «Los ciudadanos ya somos personas sensatas, tenemos conocimientos, sentido común y no necesitamos que estén todo el día diciéndonos lo que tenemos que hacer», comentó ayer Rajoy.?Animado por su jefe de filas, el portavoz económico del PP en el Congreso, Vicente Martínez Pujalte, cargó sin rodeos contra la ministra «de las prohibiciones», como llamó a Salgado. Y exigió que «dé la cara ante el Parlamento, pida perdón y dimita». Lejos del rifirrafe político, asociaciones médicas, y colectivos de padres y consumidores deploraron que el Gobierno, que resistió firme con otros proyectos polémicos -matrimonios homosexuales y ley del tabaco, entre otros-, haya cedido a criterios electorales y a presiones económicas.