Fernando Montañés y Mikel Barsa recogen en un libro los anuncios más llamativos desde «Yo soy aquel negrito»
21 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.«Es Norit algo inaudito para dejar bien lavada la prenda más delicada»; «Tú me das cremitas, yo te doy cremita, que está muy fresquita»; «Okal es el remedio del dolor, un producto superior». Son muchas las melodías que se han colado en la mente de los españoles gracias a los anuncios. No en vano, como señalan Mikel Barsa y Fernando Montañés en el libro Historia iconográfica de la música en la publicidadd, que fue presentado ayer en la sede madrileña de la Fundación Autor -entidad que lo avala-, el 90% de los consejos sobre la compra de un producto que se emiten en televisión tienen su propia banda sonora. Gracias a la fortuna o a los extraños caprichos del destino, según se prefiera, algunas de estas musiquillas han traspasado sus fines publicitarios para formar parte del imaginario colectivo. Así ocurrió con «Yo soy aquel negrito» , que pregonaba las cualidades del Cola Cao, o la más reciente «Amo a Laura», jingle de MTV España y bombazo musical en la primavera del 2006 . «El vasto universo de la publicidad y la música llega a todos los campos, desde la cultura a la política, desde un refresco a una marca de moda, y desde un banco a una oenegé. Lo queramos o no, ambas forman parte de nuestras vidas», señala Barsa en uno de los capítulos de este trabajo. La aparición de la televisión reforzó esta unión con el valor de las imágenes, como la de una jovencísima Carmen Sevilla que alababa las virtudes de «La Familia Philips, familia feliz» bailando entre lavadoras y frigoríficos. Los discos sorpresa que Fundador editó durante la década de los sesenta y setenta para promocionar su coñac dieron paso hitos musicales que protagonizaron Coca-Cola con su «mensaje de paz» o Marlboro, que utilizaba en sus campañas la melodía de la película Los siete magnífico s. El tema Libre