El escándalo de National Geographic haciendo pasar por naturales fetos animales de plástico se puede considerar una trastada infantil frente a otros engaños científicos de la historia
01 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Para demostrar que su teoría es cierta. Para tener fama y gloria. Para ofrecer resultados a los patrocinadores. Para hundir al enemigo... Son muchas las razones por las que un científico puede mentir, aunque es cierto que son pocos los que lo hacen. Éste es un recorrido por algunos fraudes históricos: . Mark Spector, 24 años y sin título de bachiller, descubrió un sistema en cascada en las células que activaba el cáncer. Todos le creyeron y lo veían Nobel. . La inmunóloga Imanishi-Kari incluyó un gen externo en un ratón y los del rodeor lo copiaban. Sólo en su imaginación, claro. El presidente de la Universidad Rockefeller apoyó la teoría y le costó el cargo. . Jack Schubert y S.K.Derr dijeron que se podía eliminar el plutonio una vez que contaminaba las células. Era mentira y el Gobierno de EE.?UU. rebajó las ayudas a la investigación en descontaminación nuclear. . James Vicary se inventó en 1950 que intercalar mensajes de nanosegundos en el visionado de una película condicionaba al espectador. Hasta el detective Colombo resolvió un caso a partir de la publicidad subliminal veinte años después. . En los setenta, el indio Vishawa Jit Gupta encontró fósiles y restos geológicos en el Himalaya. Con el tiempo se pudo saber que se trataban casi siempre de los mismo objetos hallados en diferentes puntos o en localidades inexistentes. Kammerer. Tenía una teoría espectacular: los animales se adaptan al entorno y sus cambios se transmiten a sus hijos en los genes. En 1910 él presentó un sapo que en 1926 otro científico examinó y descubrió que le habían inyectado tinta china en las ancas para modificarlo . Summerlin . Algo parecido a lo del sapo ocurrió en 1973 con unos ratones. Summerlin quería demostrar que si se cultivaba las células de un donante con las del receptor, éste sufría menos rechazo. Lo probó en ratones, pero para evitar disgustos tomó un atajo: tiñó las propias células del ratón para que pareciesen injertos. Conan Doyle . Dos niñas se sacaron unas fotos ante un lago y colgaron de sus sombreros unas figuras de papel sostenidas por unos hilos. Las hicieron pasar por hadas ante el mismísimo Sir Arthur Conan Doyle. . El filipino Manuel Elizalde halló en 1971 una tribu que vivía en la edad de piedra, los Tasaday. Quince años después, reconocían que Elizalde les animó a pasar por cavernícolas. Para evitar sospecha de fraude en este reportaje, hay que decir que los científicos Pablo Schulz e Issa Katime, entre otros muchos, glosaron estas patrañas.