Benedicto XVI reitera que fue malinterpretado en Ratisbona

María Signo CORRESPONSAL | ROMA

SOCIEDAD

«L'Osservatore Romano» colgará íntegro hoy en su web el discurso traducido al árabe El Pontífice manifiesta que pidió diálogo «en concreto con los mulsulmanes»

20 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Ayer, durante la tradicional audiencia pública que el Papa ofrece los miércoles en San Pedro, Benedicto XVI volvió a mencionar las polémicas palabras pronunciadas en la Universidad de Ratisbona y que han provocado una dura reacción en el mundo islámico. «He sido malinterpretado. Quería explicar que la religión no es violencia, sino que religión y razón van juntas» explicó. El Pontífice reiteró además su intención de invitar al diálogo a las religiones. «En concreto con los musulmanes, con los que adoramos un único Dios», dijo, al tiempo que expresaba su deseo de que sus palabras sean entendidas como «un impulso y una ayuda a un diálogo positivo, aunque autocrítico, entre las religiones». Más tarde, durante su intervención en español, el Papa volvió a insistir en el tema: «Lamentablemente, en este contexto se ha producido un malentendido». El Papa, para dar una imagen de tranquilidad, llegó a la audiencia a bordo del jeep descubierto, tal y como hace desde el principio de su pontificado, aunque las policías italiana y vaticana ejercían una discreta vigilancia de la plaza. Amortiguar la crisis Ya con anterioridad, Benedicto XVI, durante el ángelus del pasado domingo en Castelgandolfo, había expresado su profundo pesar por haber sido malinterpretado. Mientras tanto, la diplomacia vaticana despliega todas sus armas para amortiguar la crisis. Además de convocar a los nuncios para que explicasen las palabras del Papa a las autoridades, el secretario de Estado, cardenal Bertone, les ha mandado una nota para que «usen todas las vías y ocasiones» para dar a conocer el texto completo del discurso de Alemania. Precisamente L'Osservatore Romano lo publica hoy en lengua árabe en su primera página. La otra cara son los numerosos apoyos que ha recibido el Papa Benedicto XVI, entre ellos el del Gobierno español.