Los empresarios reclaman un plazo de dos años para adaptarse La norma entrará en vigor el 1 de septiembre, pero el decreto autonómico está aún pendiente
26 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Ante la inminente entrada en vigor de la norma antitabaco que a partir del 1 de septiembre obligará a las discotecas y otros locales nocturnos a establecer zonas para los fumadores con una superficie máxima del 30% de cada local, los representantes del sector en Galicia expresaron ayer su malestar y solicitaron a las autoridades sanitarias una moratoria en la aplicación de la ley. A falta de poco más de un mes para que el texto sea de obligado cumplimiento en toda España, la Xunta todavía no ha presentado el decreto que lo desarrollará en Galicia. Ante esta situación, los hosteleros señalan que se ha creado una situación de incertidumbre, ya que no se han hecho públicas las exigencias de la Administración autonómica y cabe la posibilidad, afirman, de que las reformas que lleven a cabo no sirvan si el decreto es más restrictivo que la ley estatal. Según explica Samuel Pousada, presidente de la Federación de Empresarios de Salas de Fiesta, Baile y Discotecas de Galicia (Fesdiga), la mitad de los empresarios del sector están pendientes del decreto de la Xunta para acometer las reformas: «En esta situación, es imposible que los locales estén adaptados a la ley el 1 de septiembre; además, la Xunta nos prometió que consultaría con los hosteleros y aún estamos esperando que nos llamen. Quiero pensar que respetarán lo prometido», señala Pousada. Ante esta situación, Fesdiga reclama una ampliación del plazo concedido a los empresarios para adaptarse a la ley y al futuro decreto, todavía sin fecha de publicación prevista: «Harían falta al menos dos años, como ha ocurrido en otros países», indica Pousada. Pero los propietarios de discotecas van más allá en sus reivindicaciones. En un informe técnico y jurídico que Fesdiga ha remitido a la Xunta se señalan las contradicciones y errores que, en su opinión, contiene la ley antitabaco. Así, los empresarios sostienen que existe un conflicto de competencias, ya que el Ministerio de Sanidad está regulando cuestiones que corresponden a la Administración autonómica. Del mismo modo, aseguran que el texto es discriminatorio con las discotecas, ya que se hace recaer sobre ellas el peso de las reformas, sin excepciones, como las que se conceden a los bares. «Esta no es una ley contra el tabaco, es una ley contra la hostelería», concluye el presidente de Fesdiga.