Un avance del proyecto autonómico será presentado en septiembre La Xunta estudia incentivar a los concellos inmersos en la red por la sostenibilidad
20 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El cambio climático «es el mayor problema ambiental al que se ha enfrentado la humanidad». Estas fueron algunas de las primeras palabras que el director general de Desarrollo Sostenible de la Consellería de Medio Ambiente, Emilio Fernández Suárez, empleó ayer en la que fue la última jornada del curso que llevó a cabo la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en Pontevedra. Entre otras cuestiones, Fernández Suárez abordó los primeros pasos del Plan Galego de Adaptación ao Cambio Climático, cuya primera fase será presentada en septiembre. En relación con el cambio climático, señaló que uno de los retos de su consellería se encuadra en la reducción de las emisiones a la atmósfera por parte de los transportes. Si bien el 67% de las emisiones en Galicia proceden de industrias (principalmente de las centrales térmicas), el director xeral precisó que su control depende de una legislación fuera de la competencia de la Xunta. Sin embargo, no ocurre así con el restante porcentaje, que se corresponde con las denominadas emisiones difusas y cuya mayor parte (aproximadamente la mitad) proceden de los transportes. El problema es que, tal y como reconoció, no hay una idea clara de cómo afrontar esta cuestión. Además, descartó como inviable el incrementar las cargas sobre los combustibles, dado que «la experiencia demuestra que sólo perjudican a las rentas más bajas». En cualquier caso, los factores que inciden en la predominancia de los transportes como factor contaminante son la dispersión de la población y los modelos urbanísticos, «circunstancias que lo único que generan es una mayor necesidad de usar el vehículo u otros servicios, como transporte escolar o camiones de basura». Por otro lado, Fernández Suárez lamentó que hubiese «poquísimos concellos gallegos concienciados» con la problemática del cambio climático, por lo que no descarta que la Xunta ofrezca «incentivos económicos a los municipios que se encuadren dentro de la Rede Galega de Concellos pola Sostibilidade», para de este modo tratar de conseguir una mayor difusión y que sirvan de escaparate de esta iniciativa que busca un compromiso por parte de las autoridades locales con el objeto de frenar la emisión de gases de efecto invernadero. Fernández Suárez abogó por que el dinero que el Estado ahorre por las políticas contra el cambio climático de las comunidades redunde en las propias autonomías.