La sala inaugurada ayer muestra desde el carné del etarra Urrusolo Sistiaga hasta el escenario de una investigación al estilo «CSI» que sólo estará vetada a los niños
23 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.¿Cuántas veces leemos en la prensa o escuchamos por la radio o televisión que unos asesinos mataron a sangre fría a varias personas? A pesar del esfuerzo que realizan los redactores o los presentadores para describir el lugar del crimen, siempre queda alguna duda de cómo puede ser éste, ya que lo único que nos muestran, a veces, es el traslado de los cadáveres envueltos en sudarios. Pues desde ayer, aquellos que tengan interés en conocer con el máximo rigor el escenario de un crimen pueden hacerlo visitando el museo que la policía nacional inauguró en el cuartel de Lonzas, en A Coruña. Dos maniquíes representando a un hombre y a una mujer aparecen en esta sala abatidos a tiros en un despacho. El hombre recibió un impacto de bala en la cabeza y aparece sentado en un sillón, todo ensangrentado. La mujer también recibió varios disparos y cayó en el suelo en medio de un charco de sangre. Su bolso y los muebles de la sala aparecen revueltos, cacheados por sus asesinos. Los visitantes van a poder observar algunas pistas que pueden esclarecer los hechos: la situación de los cadáveres, la dirección de las balas, e incluso dos cartas escritas por las víctimas nos pueden acercar a sus asesinos. Y, cuando nos hablan de terrorismo, de los miembros de las bandas asesinas, de sus armas, incluso de los sofisticados equipos que utilizan para atentar por medio de bombas, el museo de la policía nacional en A Coruña nos lo acerca más. El histórico etarra Urrusolo Sistiaga está presente en la galería por medio de su carné. También están su pistola y las granadas que tenía en su poder cuando fue detenido. Objetos de ETA, el Grapo y el Exército Guerrilheiro forman parte de la galería. En ella se puede observar cómo fabrican y utilizan sus mortales bombas. Hay libros de lectura con sofisticados sistemas explosivos y relojes con sistemas de retardo. Los narcotraficantes también tienen una parte importante dentro de la sala de exposiciones para que los visitantes puedan observar los métodos que utilizan para traficar con drogas. Desde pequeños envoltorios, hasta botes de refresco transformados en depósitos son sistemas utilizados por estos delincuentes. La exposición es quizás la mejor de España después del museo del cuerpo ubicado en Ávila, según su responsable Ramón Roger, que definió la exposición como un repaso cronológico por la evolución y el trabajo de los agentes. El museo fue inaugurado por el delegado del Gobierno en Galicia, Manuel Ameijeiras; el jefe superior de policía, Luis García Mañá; y el director general de Caixa Galicia, empresa colaboradora, José Luis Méndez. Todos alabaron el trabajo hecho para poner en marcha la galería.