Caseros, verdes y saludables

Fernanda Tabarés
Fernanda Tabarés REDACCIÓN

SOCIEDAD

El gallego del futuro estará más en casa, será miembro de una oenegé, comerá mejor, despreciará los hipermercados y estará menos «tecnologizado» que la media española

27 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?olidario, ecologista, preocupado por la salud pero receloso de las nuevas tecnologías. El retrato robot del consumidor gallego del futuro lo vincula con el resto de los españoles, aunque con matices propios de una zona con la cuarta renta per cápita más baja de España y «en la que se mezclan las pequeñas ciudades con las zonas rurales». El Observador del banco Cetelem, que desde hace diez años analiza y proyecta las tendencias de consumo, confirma además que el pesimismo gallego es más que un tópico: sólo el 16% de los ciudadanos de la comunidad cree que dentro de un año vivirá mejor que ahora, lo que nos sitúa en la parte más baja de la tabla. Con todo, el consumidor gallego del futuro tendrá estos rasgos: ?Más casero. La cocina es ya la estancia de la casa en la que más invierten los consumidores gallegos, una tendencia que no hará más que acusarse en los próximos años, alentada por la importancia creciente del hogar como espacio de socialización por antonomasia. En las nuevas casas, la cocina y el comedor serán un espacio único, amueblado de manera personalizada. Podría decirse que la nevera saldrá del armario, ya que los electrodomésticos blancos e idénticos para todo el mundo tienen los días contados. El fenómeno de la vuelta al hogar, que hace sólo unos años se circunscribía a Cataluña, se generalizará. Las cenas con los amigos se trasladan al domicilio, una fórmula por la que ya apuestan seis de cada diez españoles y cinco de cada diez gallegos. ?Abandonará el híper y volverá a la tienda. Es una tendencia que todavía no se ha consolidado en Galicia pero que ya se ha hecho evidente en grandes ciudades como Madrid o Barcelona. Las grandes superficies, hasta hoy mismo templos del consumo y del ocio, están en entredicho. Vuelven las tiendas de barrio y se imponen los centros comerciales abiertos que ya triunfan en ciudades como Santiago. ?Teletrabajará, pero menos que la media. La particular distribución del territorio y de la población explicarían por qué en Galicia está siendo más lenta la expansión de las nuevas tecnologías. «En Galicia existe un mayor grado de convivialidad , más relación entre las personas, lo que quizás esté retrasando el crecimiento de Internet. Es la comunidad en la que es más importante el papel de los vendedores en las tiendas», explica Salvador Maldonado, director del Observador. Aún así, casi la mitad de los gallegos -el 48,5%- creen que en los próximos años se trabajará parcialmente en el domicilio, una realidad en la que ya viven cinco de cada cien europeos. ?Comeremos mejor, no más La preocupación por la salud es ya uno de los rasgos distintivos del consumidor gallego, lo que explica que el gasto anual en alimentos supere en casi doscientos euros la media española -1.830 euros frente a 1.639-. «No es que comáis más, es que coméis mejor», aclara Maldonado, malagueño de origen. El nuevo consumidor busca que su alimentación sea óptima, algo que concede un futuro comercial muy halagüeño a, por ejemplo, la «comida-medicamento». Será más ecologista y solidario. El estudio no explica si catástrofes como la del Prestige influyen en los hábitos de consumo, pero lo cierto es que los consumidores gallegos reclaman más productos ecológicos que la media -el 93% frente al 91%-, una de las tendencias más claramente en auge. En Galicia también somos más solidarios, hasta el punto de que casi siete de cada diez ciudadanos creen que en el futuro todos colaboraremos con una oenegé.