Una revista inflamable

Alba Díaz Pachín

SOCIEDAD

BANYU SAKTI

Que Playboy es una revista inflamable no parece mucho titular. Con esa imagen ha jugado desde su primera portada y aún ahora, cuando ya lo hemos visto todo, sigue inflamando más de un ánimo. Pero los indonesios -un país en el que la religión musulmana tiene muchísimo poder- no parecen entender claramente el concepto inflamable de Playboy y se lo han tomado al pie de la letra. El resultado: la quema de la revista en las calles de Yakarta. Y eso, no se lo pierdan, que no incluye desnudos para no herir sentimientos. No sé cómo rayos será el póster central pero la portada, ya la ven: la cara de una chica guapa en el mismo color que el fondo de la revista. Es decir, aquí la repartirían en el catecismo y en Yakarta la incendian, apedrean la sede de la publicación y la tachan de «terrorismo moral». Mientras, a miles de kilómetros físicos y morales de allí, Hugh Hefner , creador, alma máter y dueñísimo de Playboy celebra sus ochenta años por medio mundo. Lo hizo en su supercasa de California rodeado de esas chicas tan discretas y amenaza con repetir la fiesta -que ofrecía caviar y champán como únicos productos legales (a saber lo que se manejaba en la trastienda)- por toda Europa. Yo también propongo quemar la revista, pero sobre todo por su mal gusto indisimulado y el uso de la mujer como si se tratase de un jarrón bonito que además se puede moldear al gusto del señor que más le pague. No he podido resistirme a mostrarles a Kate Holmes, la flamante novia de Tom Cruise, a punto de dar a luz. En la redacción estuvimos estudiando el perfil de la actriz con detenimiento y seguimos con dudas si lo que tiene es un bebé o un globo. Claro que semejante tripa tiene la gran ventaja de servir de base para la bandeja de la cena. Esta historia me da pie para lanzarme al revisteo, que viene de lo más previsible esta semana: Júnior en ¡Hola! (hay que ver qué rapidez), Rocío Jurado en todas e Inés Sastre y su boda con Álex Corrías en la mayor parte. Me voy a detener con la modelo vallisoletana porque no ha habido unanimidad en el vestido: cursi por su escote entre recatado y no, o moderna. Ustedes lo miran y me cuentan. Lo mejor fueron, sin duda, sus declaraciones de que primero pensó en la boda y luego se embarazó; lleva cuatro meses con el novio y tres con el bebé. Pues no parece que lo pensase mucho...