Para mí, y para muchos más, siempre será el mejor James Bond. Les hablo de Sean Connery, por supuesto. El actor ha reaparecido en un acto público tras ser operado de un tumor renal y lo ha hecho, con muy buen aspecto, por cierto, para colaborar en un acto benéfico organizado en Nueva York por sus paisanos los Amigos de Escocia, una fundación dedicada a difundir la cultura y la tradición de dicho país en Estados Unidos. En este caso se trató de un desfile de moda en el que los mejores diseñadores escoceses mostraron versiones modernas del típico kilt. De hecho, el evento se llamó Dressed to Kilt, un juego de palabras entre la expresión vestido para matar (kill) y la falda escocesa de cuadros. Connery acudió ataviado con una y acompañado de su mujer, Micheline, que no dudó en levantarle el kilt para demostrar que todavía puede presumir de canillas, aunque no se atrevió a subir más. El tenista Rafael Nadal ya tiene su figura en el museo de cera de Madrid. El número dos del mundo acudió ayer a verla de cerca y posó así de contento al lado de sí mismo. Debe de ser una sensación un tanto extraña verte sin estar frente a un espejo. La verdad es que el Nadal de cera está muy logrado y reproduce bastante bien el gesto que pone el de carne y hueso cuando gana un tanto, un juego, un set o un partido, y que ya le ha hecho famoso. Su musculoso brazo izquierdo es una réplica exacta del real con el que machaca la bola. A una modelo que participaba en la semana de la moda de Bombay, en la India, se le resbaló un tirante de su vestido y se quedó como Dios la trajo al mundo de cintura para arriba. A otra se le abrió la cremallera de una falda y la prenda quedó a la altura de sus tobillos. Las autoridades se han puesto manos a la obra y están investigando sendos accidentes. Al parecer, van a revisar las grabaciones de ambos momentos, fotograma a fotograma, para ver si fue mala suerte o si se trató de «actos deliberados». Me temo que acaben resolviendo el caso como el del pecho de Janet Jackson y decidan emitir los desfiles con unos segundos de retardo, los suficientes para la tijera de la censura. ¿Ustedes ven algún parecido físico, no digamos ya espiritual, entre ambas? Pues el director de cine indio T. Rajeevnath cree que sí existe una gran similitud entre Paris Hilton y Teresa de Calcuta, sobre todo después de ver una imagen generada por ordenador con la heredera norteamericana caracterizada como la santa. El realizador le ha echado el ojo y tiene previsto entrevistarse con ella a finales de mes para hablarle del papel. Kate no irá a juicio Las fotos en las que se ve a Kate Moss aspirando un polvo blanco que al parecer era cocaína han dado la vuelta al mundo, pero no será acusada por lo que se observa en ellas. Según el diario Daily Mail, la top model no dijo ni pío cuando Scotland Yard la interrogó al respecto, y parece ser que así se ha salvado de ser juzgada, aunque ya pasase por el juicio social. ?«Si no aparecen pruebas clarísimas, no habrá acusación», dijo el periódico citando fuentes jurídicas. Está claro que Kate Moss estaba bien asesorada. Le robó el ordenador portátil a Kevin Costner, con las fotos de su boda dentro, y ahora ha confesado el delito. El culpable se llama Pascal Bensimon y es un estilista que fue contratado para peinar a los invitados al enlace del actor, en el 2004. Ahora, el peluquero tendrá que pagar una multa y hacer 25 horas de trabajos para la comunidad.