Contra el desastre

JUAN C. MARTÍNEZ

SOCIEDAD

MEDIO FERRADO

05 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

CADA uno es de su padre y de su madre, y además, de lo que lee. Leyendo sobre el colapso o el éxito de distintas sociedades, no puede uno evitar las comparaciones. Por ejemplo, el genocidio de Ruanda, donde murieron a balazos y a machetazos casi un millón de personas, no fue sólo un caso de odio étnico. Había en el fondo un problema de superpoblación fatalmente combinado con deforestación, sequía y subdivisión acelerada de las tierras agrícolas. Miles de asesinatos tuvieron como móvil conseguir tierra para huir del hambre. ¿Podrá derivar Galicia hacia ese desastre? Aquí aún mantenemos un alto índice de conflictividad por la posesión y el uso de las tierras, no para alimentarnos de ellas, sino para tener algo que vender a la hora de educar a los hijos o de jubilarse en la ciudad. Por suerte, contamos con muchos factores refugio que no poseen, sin ir más lejos, los vecinos árabes del Magreb. Están cerca y nos ven como una tierra de promisión. Hemos comprobado esta misma semana que sus problemas van a ser cada vez más nuestros. Habría que comenzar a actuar para que enfrenten sus excedentes demográficos, la aridez de sus suelos, sus bajos niveles de educación. Y que empiecen ya a jugar al cupón, esa forma de solidaridad de beneficiario desconocido tan útil en los países pobres y que no chocará con la religiosidad del islam, ya que incluso fomenta la oración («Virgencita, virgencita, que salga el 81»). Que no se queden sólo con lo peor de nosotros.