El lujo, también de rebajas

Beatriz Pallas REDACCIÓN

SOCIEDAD

FOTOS: XOSÉ CASTRO

Los descuentos en la moda más exclusiva de las tiendas de Galicia llegan al 50%, mientras que los productos intemporales mantienen sus precios

16 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

La caza de gangas entre la muchedumbre es la estampa más habitual de cada época de rebajas. Pero existen además otros descuentos menos multitudinarios y más exclusivos que colocan los artículos destinados a unos pocos elegidos un peldaño más abajo en la pirámide del lujo. En las tiendas más selectas de Galicia también se aplican estos días descuentos que, en algunos casos, llegan hasta el 50%, en función de la temporalidad del producto. En la tienda coruñesa Ottodisanpietro, especializada desde hace veinte años en vender las más prestigiosas firmas de moda italiana, cada marca establece el precio en temporada y también fija ahora el porcentaje del descuento. «Antes de las rebajas, recibimos un listado con los artículos que podemos rebajar y los que no, y el porcentaje que debemos aplicar», explica Verónica Infante. Lo que no tiene descuento son los modelos clásicos de bolsos y complementos, los de los logotipos más emblemáticos, que se venden cada temporada y que las firmas «protegen» manteniendo siempre los precios a un nivel que garantice su exclusividad. La ropa de tendencia sí tiene importantes reducciones. Las prendas con una etiqueta tan emblemática como la de Gucci se ofrecen ahora por un 50% menos. Así, un pantalón que antes costaba 520 euros marca 260 euros este mes. La ropa de culto de Prada cuesta un 30% menos. Es el caso, por ejemplo, de una camisa en la que el tejido ha sido pintado después de confeccionada la prenda, lo que la convierte en una pieza única en el mundo. Antes costaba 660 euros; ahora, 462. En los bolsos de estas mismas marcas, el descuento ronda el 30%. En los zapatos, el precio varía según el modelo. Es posible encontrar un par de Yves Saint Laurent por 120 euros, pero no de esta temporada. La responsable de Ottodisanpietro asegura que la clientela de la tienda cambia en esta época. «Hay un público que viene buscando las rebajas -explica-. Nuestra clientela habitual apenas viene y si lo hace es buscando las colecciones crucero , de verano, que tenemos desde hace más de un mes». Con la ropa de temporada ocurre lo contrario que con un traje clásico masculino emblemático como el italiano Brioni, el mismo que llevaba Pierce Brosnan cuando se vestía de James Bond. La boutique que comercializa esta marca en exclusiva en Vigo, Charmé, no hace descuentos en estos productos de sastrería artesanal que rondan los 2.000 o 2.500 euros y, en algunos casos, pueden llegar a los 3.000. «Son tejidos de sastrería de siempre, como cachemir, ojo de perdiz o príncipe de gales, y los cortes también son intemporales», afirma Francisco Domínguez. En lo que sí aplican descuentos, de entre el 10 y el 20%, es en las tallas sueltas de los trajes que ya tienen hechos en tienda. El cliente que acude a aprovechar estos descuentos, afirma, es el habitual, que ya conoce el producto y sabe que puede encontrar su talla. Otra boutique viguesa especializada en trajes masculinos, Santano, aplica descuentos del 20% y el 30% a trajes de gama alta firmados por Ermenegildo Zegna, Cerruti o Kenzo, y cuyos precios oscilan entre 700 y 1.100 euros. No es tarea fácil conseguir un reloj de lujo con más descuento que el detalle que el joyero quiera tener con el cliente ante una compra de gran envergadura. Incluso en El Corte Inglés, la relojería más exclusiva tiene un 10% de descuento «testimonial» para no dejar esta mercancía fuera de la campaña general de rebajas. Algo similar sucede con el sector más elitista del mercado de la piel. La peletera coruñesa Olga Ríos explica que sólo aplica descuentos puntuales a un grupo muy limitado de piezas sueltas y defiende por encima de todo «el respeto» a su materia prima más exclusiva y a sus clientas, razón por la que nunca rebajaría un visón. Las especiales características de estas pieles permiten deshacer las prendas y recuperar la materia para futuros diseños, por lo que el factor de caducidad que controla las rebajas aquí desaparece.