¿Y cuántas aves hay en Galicia?

Rubén Santamarta Vicente
Rubén Santamarta VALDOVIÑO

SOCIEDAD

Reportaje Ornitólogos de todo el país suman y restan estos días sobre el terreno para saber los ejemplares con que cuentan los humedales gallegos. El año pasado, eran más de 170.000

14 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

«La gente dice que le gusta ver documentales por la tele. A mí no me hace falta tele, yo los veo en directo aquí», dice Antonio Fernández Marín, administrativo del Ministerio de Defensa, de profesión, y ornitólogo apasionado de la laguna de A Frouxeira (Valdoviño), de afición. Con unos prismáticos, un telescopio, paciencia y una buena guía de campo («imprescindible para cualquiera que le guste esto», observa) se lanza este fin de semana a contar cuántas aves acuáticas hay en ese humedal coruñés, y en otros próximos. Como él, decenas de aficionados que este fin de semana -el señalado para realizar los censos oficiales de individuos- se reparten por rías, ríos, regatos y junqueras para establecer una cifra lo más aproximada posible de individuos. «Pode variar como moito un 10%», explica Xavier Prieto, de la Sociedade Galega de Historia Natural (SGHN), que estos días reconocerá la zona entre Ribadeo y Ortigueira, esta última una de las mejores zonas en España -aunque también de las más complicadas, por su orografía- para poder ver ejemplares acuáticos invernantes, como la propia laguna de A Frouxeira o la zona de las rías baixas. La SGHN, una de las principales organizaciones conservacionistas de Galicia, hace un censo por su cuenta, por mero interés científico y por comparar con años precedentes. La Xunta realiza otro aparte, con otros técnicos, también en las mismas fechas. Según la Consellería de Medio Ambiente, el año pasado se detectaron 171.000 ejemplares de más de 150 tipos. Galicia es, según datos de Sociedad Española de Ornitología, una de las tres comunidades con mayor volumen de población de estas especies de aves, entre las que hay autóctonas -muchos tipos de patos, por ejemplo- y otras de paso. Su origen «Veñen principalmente das zonas frías de Europa, e incluso xa podemos ver algunhas en xullo, cando isto está cheo de bañistas», dice Xavi mirando a A Frouxeira. Luego se volverán a ir. ¿Por qué elegir esta fecha para los censos? «É cando as poboacións están máis asentadas, e sabes que apenas hai xa cambios; como moito hai movementos entre algúns humedais», sostiene Xavi, trabajador en los astilleros, aficionado al mundo de las aves casi desde que aprendió a montar en bicicleta. Y casi siempre se establece el tercer fin de semana de enero. No todo el mundo tiene la misma pericia. Xavi, Antonio y Luz Fernández -mujer de éste- se preparan en A Frouxeira para realizar una labor en la que se dejan los ojos, y en la que cuentan la pericia y el conocimiento. «Dez, vinte, trinta...», susurra el primero mientras cuenta, de forma manual, el número de gaviotas sombrías que hay en la laguna. Ha sumado finalmente 190. Se ayuda para ello de un contador artificial, un aparato en el que, con un dedo, va contando las aves que el ojo detecta a través de la óptica de un telescopio. «Ollo, que pola praia vai un tipo que nos vai espantar todo o grupo», avisa uno al resto. A ellas hay que agregar otras 35 agachadizas, 49 gaviotas reidoras y unos 350 patos en distintas subespecies, alguno de los cuales sólo cría en esta laguna. También varias garzas y cormoranes. En A Frouxeira se cuentan entre 35 y 40 tipos de aves acuáticas cada invierno. Entre ellas rarezas como el avetoro, escurridizo y que se camufla perfectamente con el hábitat. Antonio vio uno recientemente. Se quedó con las ganas de fotografiarlo: al momento había desaparecido. Todos esos datos se van a una tabla, y de ahí al cuaderno de campo. «Eu teño destes dende hai vinte anos», recuerda Xavi, coordinador de la Sociedade Galega de Historia Natural para los censos en la costa norte de Galicia. Otros lugares El trabajo no sólo se centra en este tipo de lugares. También aprovechan la llegada de aves pelágicas, las que viven en el mar y que llegan a las playas en estos días: págalos, álcidos o araos. Aunque la variedad propia de Galicia de estos últimos menguó hasta casi su desaparición por el vertido del Prestige , aún se ve alguno. ¿Influye la suerte? «Sí, pero tamén que saibas por onde andas, e que coñezas o que ves», resume Xavi. Tras dos horas cambia el grupo de lugar. «Este año parece que hay menos que otros, será porque la laguna ha estado muy llena e influye para que no paren aquí muchos días las aves migratorias», sentencia Antonio mientras apunta otra muesca al cuaderno: cuatro espátulas.