El tabaco no es un vicio, es una droga adictiva que engancha

La Voz LA VOZ | REDACCIÓN

SOCIEDAD

La nicotina provoca una potente dependencia, pero si quiere dejar de fumar piense que entre los componentes del tabaco también hay veneno de ratas, arsénico, amoníaco y disolventes tóxicos

26 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Si usted es de los que piensan dejar de fumar después del día 1, ante todo mucha calma. No se precipite y, si no es la primera vez que lo intenta y no lo ha conseguido, no se ponga nervioso. No es que le falte voluntad. Simplemente es un adicto, está enganchado a la nicotina, una droga muy adictiva y que genera una gran dependencia. Éste es uno de los consejos de la guía Se puede dejar de fumar, claves para conseguirlo , que ha empezado a repartir el Ministerio de Sanidad. Su organismo está habituado al tabaco y lo necesita para funcionar. Así que no piense dejarlo de un plumazo, aunque con un poco de paciencia logrará el objetivo. Salud Antes de plantar el tabaco piense por qué debe dejarlo. Es la causa reconocida de 29 enfermedades, entre ellas diez tipos de cáncer. Causa más del 90% de las bronquitis diagnosticadas, el 95% de los casos de cáncer de pulmón o el 30% de las cardiopatías coronarias. La combustión del tabaco también origina un tipo de humo que contiene más de 4.000 sustancias químicas. De ellas, 11 son carcinógenas para los humanos, siete probablemente lo sean, y el resto lo son para los animales. Componentes Entre las sustancias cancerígenas se incluyen alquitranes utilizados para asfaltar carreteras y calles; arsénico, que es un veneno muy potente; cadmio y níquel utilizados en baterías; cloruro de vinilo de los discos; polonio 210, un material radiactivo, y uretano utilizado para embalajes. Tóxicos Entre los componentes del tabaco también se encuentran tóxicos como el amoníaco, utilizado en los limpiacristales; cianuro de hidrógeno, un veneno mortal usado como raticida; metanol, empleado como combustible de misiles, o disolventes tóxicos, como la actona y el tolueno. Prueba Si usted desconocía estos datos, probablemente le hayan hecho recapacitar. Ya puede empezar el tratamiento. Y para ello no vendrían mal un poco de matemáticas. Con unas sencillas cuentas que le proporciona la guía podrá saber cuántos cigarrillos ha fumado en su vida y cuántas caladas ha dado. Seguro que se sorprende. Las razones Llegado a este punto, empiece a enumerar las buenas razones por las que debe dejar de fumar y luego averigüe aquellas por las que todavía sigue manteniendo el hábito. La guía le ofrece una tabla de puntuaciones. Luego compare los resultados y seguro que se sorprenderá. Y el factor económico probablemente también tenga su importancia. Piense en que en todo lo que va a ahorrar. Incluso podría irse de viaje. Las tentaciones En las primeras semanas hay que resistir a tentaciones muy duras. Así que, si va de copas, evite las bebidas alcohólicas; evite, en un primer momento, a las personas que fumen; si aumenta de peso, haga ejercicio y, si está de mal humor o depresivo, recuerde lo que ganará dejando de fumar.