18 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.
Benedicto XVI instó ayer a los fieles católicos a valorar el silencio y cultivar el «recogimiento interior» ante un mundo «a menudo demasiado ruidoso» que impide «oír la voz de Dios». El Papa pronunció este mensaje desde la ventana de su estudio del palacio apostólico en la plaza de San Pedro, donde se congregaron varios miles de fieles para asistir al rezo dominical del Angelus. El Pontífice se refirió a la figura de San José como modelo, que «acogió al hijo de Dios hecho hombre y veló por su crecimiento humano». También precisó cuál es el «auténtico» regalo de la Navidad: «Debéis dar alegría, no regalos caros que cuestan tiempo y dinero», apuntó.