Inteligencia sexual

Alba Díaz-Pachín

SOCIEDAD

JOERG CARSTENSEN

Se llama Kim Cattrall , aunque para mí será siempre Samantha, ya saben, una de las cuatro protagonistas de Sexo en Nueva York . Aunque desconozco todo sobre su vida fuera de la famosa serie, me encanta la actitud de su personaje, fresco, divertido, hiperbólico y nunca culpable. Resulta que la más locuela del cuarteto es la que escribe. En este caso, un libro que se titula Inteligencia sexual y en el que, como ven, usó su propia imagen desnuda para ilustrar la portada. ¡Genial! Ayer participó en una presentación que se celebró en la ciudad alemana de Colonia y en la que la actriz firmó ejemplares de su libro. Seguro que a tantos hombres como mujeres. Desde luego, si aparece por aquí, con toda seguridad que me compro el libro y me pongo a la cola. Y, si se deja, hasta le hago una entrevista. A ver si la traducen pronto, porque, como esté basado en la mitad de las aventuras que vive su personaje, será de máximo interés. Y ahora un salto en el vacío: de la encantadora, egoísta y sensual Samantha a la menos encantadora, no sé si menos egoísta, pero seguro que menos sensual Camilla . Si iba a buscar amigos a Estados Unidos, de momento ha encontrado pocos. La frialdad es la nota dominante en esta visita que Camilla y su marido, el príncipe Charles , están girando en el país de Bush, concretamente en Nueva York. No he podido resistirme a publicar esta fotografía en la que, por un momento, pensaba que la pareja estaba dando una rueda de prensa en un callejón hiphopero . Sólo fue el primer golpe de vista, enseguida me cercioré de que el espacio es una sala del Museo de Arte Moderno de Nueva York. Ahora bien, por muy moderno que sea, seguro que las antepasadas de Charles nunca se habrían dejado retratar ante semejantes cuadros. Pero, como todos sabemos, Charles es un innovador, a pesar de ese aspecto conservador tras el que se refugia. No voy a citar ahora algunas de sus afirmaciones más famosas, pero estarán conmigo en que lo que ha hecho este hombre no tiene parangón en la historia de la monarquía británica. Concretamente a la de Vanity Fair. El recuperado rostro de la modelo que se perdió por la nariz protagoniza la primera página de la famosa revista. Parece ser que la Moss anuncia su intención de quedarse a residir en Estados Unidos. Otros rotativos británicos lo niegan y aseguran que está buscando una casa en el barrio de moda en Londres.