Hechos y figuras
09 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Me encanta la frase, me encantan los modelos, me encanta la ropa y me encanta este tipo excéntrico que cada vez que presenta algo es capaz de reiventarse y dar saltos mortales para quedar siempre como lo que es: un genio. Estoy hablando de John Galliano , que a última hora del sábado presentó su colección bajo este lema tan feliz: «Todo el mundo es hermoso» y, para demostrarlo, hizo desfilar a esta heterogénea galería de personajes, todos diferentes, todos hermosos. Así que no me he cortado ni un pelo y por eso he intentado mostrarles los que razonablemente han entrado en la página para que comprueben la veracidad del titular y se la apliquen a ustedes mismos. Vestidos de Dior o de la tienda de la esquina, altos o bajos, barbudos o lampiños, gordos o gordas, todos somos hermosos. Por una vez, el diseñador de turno descartó ese modelo estándar de niñas ambiguas, enfermas de delgadez y de indiferencia que muestran una ropa frustrante e imposible. Galliano, imbatible, se ha llevado el gran premio de la pasarela parisina, al menos el que secretamente concede una servidora a la que también le gusta pensar que es hermosa, como cualquiera de ustedes. Ahora les cuento una historia muy curiosa que a su vez me contó mi compañero Alfredo de Pontevedra. Resulta que el sábado por la mañana la policía local le echó mano a una pareja de Salamanca que, al parecer, manejaban una cantidad sustancial de cedés, DVD y hasta ropa pirata. Después de todo el lío de la inspección (la mujer intentó fingir un aborto para evitarla), lo más llamativo fue que el detenido insistía en que una parte de aquellos DVD (unos cincuenta) eran parte de un asunto familiar y que no debían ser requisados. Ante la insistencia del hombre, la policía decidió visionar uno de quellos discos y ¿qué vieron? Pues imágenes de la boda de Farruquito . Así que, una de dos, o efectivamente se trataba de un familiar del famoso bailarín o es que la boda de Farruquito se ha convertido ya en un objeto de culto capaz de ser vendido de tapadillo, como en su día lo fueron otros vídeos prohibidos. Cosas de los famosos. Una vez eres suficientemente conocido, puedes hacer lo que quieras. Como escribir un libro que seguro que se va a vender como churros al margen de su contenido sólo por haber sido escrito por Paul McCartney . Se titula En lo alto de las nubes y es una historia de animales con tintes ecologistas. Y mientras McCartney se encarga de engordar un poquito más su enorme fortuna, la tenista rusa María Sharapova intenta hacer lo propio. El caso es que Sharapova le ha dado su nombre a un perfume que se venderá a partir de mediados de este mes. El contrato, firmado por tres años, le va a reportar a la zarina rubia cinco millones de dólares.