VIDAS EJEMPLARES
08 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.HABLEMOS de la Alianza de Civilizaciones. ¿Son palabras huecas o se traducirá en algo útil? Para valorar ese concepto podemos repasar respuestas del mandatario español, recabadas en la hemeroteca. ¿Cómo piensa contribuir España a la paz del mundo? El dirigente de España contesta así: «La verdadera finalidad que hay que alcanzar es la comprensión recíproca de todos los pueblos. De esa comprensión nace la paz». En cuanto al candente tema de las relaciones con el mundo islámico, dice que «no hay equívoco posible; los unos como los otros deseamos la paz, el orden y el progreso de los países musulmanes; esta voluntad, que sin lugar a dudas nos es común, proviene, en primer lugar, de la afección que tenemos para los norteafricanos, tan cerca de nosotros en muchos puntos». El presidente vaticina un mundo feliz: «Habrá una tercera etapa, la era de la concordia mundial, desarrollando sistemáticamente nuestras relaciones en el campo económico, pero también en el cultural, pues es profundizando las relaciones humanas como las naciones progresan hacia la concordia. No hay que petrificarse en rivalidades muertas en política exterior. Hay que buscar lo que une y empeñarse sinceramente en desarrollarlo». ¿Qué opinan? ¿Saldrá algo práctico de la alianza de civilizaciones? Pecando de cínico, el articulista teme que todo es un bla, bla, bla, que no se sustanciará en nada. ¿Acierta o se equivoca? (Posdata: los entrecomillados son respuestas del dictador Franco, en una entrevista con el periodista francés Serge Groussard en 1958).