Cruza la «raya»

B.R.SOTELINO

SOCIEDAD

ETIQUETA NEGRA

27 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

NO sé tú, pero yo, si no fuera porque le rescindieron el contrato a Kate Moss por esnifar cocaína, o más bien, por haber sido pillada por las cámaras en la faena, todavía no me habría enterado a estas alturas de que la modelo tenía firmados unos cuantos chollos con unas cuantas firmas internacionales del mundo de la moda y la cosmética. Seguiría en la inopia, ajena a quién anuncia qué por cuánto dinero, porque o lo sigues al día, o te pierdes tanto como si te obligan a leer durante dos horas seguidas todos los datos que le caben en una pantalla a la cadena Bloomberg. La inglesa no ha quedado más en evidencia que las firmas que la amparaban, empresas que han aprovechado el desliz para hacerse doble publicidad rasgando vestiduras y contratos como si les importara mucho. Además, trasladando el caso: ¿es que alguien va a dejar de ir a comprar a El Corte Inglés porque a la madre de Los Alcántara la pillan fumándose un porro? Al fin y al cabo, las modelos son perchas, no modelos de conducta. Aun así, hay quien es capaz de rellenar (y de leer) páginas y páginas sobre la vida y obra de las maniquíes o seguir sus opiniones sobre la guerra de Irak, que tienen tanto interés como cuando un actor o una estrella del rock and roll (a excepción de Bono y Bob Geldof) expresan, desde un hotel de lujo, su preocupación por el hambre en el planeta. Menos mal que Keith Richards no vende más marca que la de los Stones. Si no, ya estaría en la cola del paro.