La eterna provocación

Alba Díaz-Pachín

SOCIEDAD

21 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Todo el mundo sabe que la provocación está en la base de la moda. Entre los diseñadores más apreciados se encuentran algunos, muchos, que se han dado a conocer con creaciones tan atrevidas que ya nunca más podrán pasar inadvertidos; desde Jean-Paul Gaultier a David Delfín pasando por John Galliano , es raro que el carrusel de pasarelas no depare muy a menudo imágenes espectaculares. La de hoy es una de ellas. El diseño corre a cargo de Gori de Palma y ayer, a pesar de la presencia de estrellas como Amaya Arzuaga , se hizo con los comentarios de los asistentes a Gaudí. Muchos de ellos, dicho sea de paso, considerando la famosa camiseta de «mal gusto», en el más suave de los casos. Ya ven que se trata de una especie de radiografía en la que sale el esqueleto de un feto con corona real. El diseñador aseguró: «No es una crítica; no hay ningún nombre, es sólo una visión que apela al sentido del humor». Seguro que no lo comparte todo el mundo (lo del sentido del humor), pero de lo que no cabe duda es de que Gori de Palma dio ayer el pelotazo con la camiseta. Ira de Furstenberg, condenada por sustraer bienes embargados Las princesas ya no son lo que eran ni se comportan como tales. Si no vean el caso de Ira de Furstenberg, quien tiene problemas con la Justicia por haber sustraído de su apartamento bienes que le habían sido embargados. ¿El motivo del embargo? Todavía más vergonzoso para una figura de la jet set como ella: haberse ido de un prestigioso hotel parisiense sin pagar una factura de 122.000 euros. Casi nada. Su comportamiento, tan poco glamuroso, la ha llevado a tener que pagar una multa de 2.000 euros más 11.000 al hotel (por cierto, no uno cualquiera, sino el Royal Monceau) por daños y perjuicios. Me pregunto cómo reaccionará Ira cuando, al alternar, salga el tema de sus embargos y multas. Aunque, si no le ha dado vergüenza hacerlo, no tendría por qué sonrojarse al reconocerlo. ¿No creen? Madonna y su marido, abucheados en un estreno Tampoco los famosos son ya lo que eran. La mayoría se han subido a un pedestal tan alto que se han vuelto inalcanzables para su público que, la mayor parte de las veces, tan sólo quiere un autógrafo o una sonrisa de su ídolo. Sin ser una mitómana, creo que todos nos hemos concentrado en un estreno o a la salida de un concierto para verlos. Pues con un palmo de narices se quedaron los que, haciendo esta práctica tan común, vieron cómo Madonna y su marido, Guy Ritchie , pasaron como un rayo a la sala donde se proyectaba Revólver, la película del compañero sentimental de la polémica artista. Sólo un pose breve para los fotógrafos y ni caso a los fans que habían esperado pacientemente para verlos. El abucheo de los allí presentes debería servirles para reflexionar y pensar que, sin su público, no existirían. Clinton y Lewinsky, ahora en preservativos El affaire del ex presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, con la becaria Mónica Lewinsky ha sido tan popular y tan simbólico que una empresa de preservativos china ha decidido usar sus nombres como marca de su producto. Para que no haya confusiones de para qué sirven. Un dato: los profilácticos Clinton son más caros que los Lewinsky. Ya ven que, hasta en este tipo de cuestiones, un presidente es siempre un presidente.