El Gobierno inglés quiere restringir la compra de esperma por Internet

La Voz EFE | LONDRES

SOCIEDAD

El Gobierno británico busca poner freno a los bancos de esperma por Internet, un controvertido negocio que reparte a domicilio y que hasta ahora se ha mantenido fuera de toda regularización en el Reino Unido. Según las propuestas que presentará el Ejecutivo laborista esta semana, las empresas en Internet deberán someterse a las mismas normas e inspecciones que las clínicas homologadas de fecundación in vitro. Desde su aparición, la comunidad médica ha advertido de los riesgos a los que se exponen las mujeres que contratan los servicios de sitios web para quedarse embarazadas. Con el mismo rigor Los expertos sostienen que el esperma que se compra por internet y se entrega a domicilio para inseminación artificial no se examina con el mismo rigor que en un centro homologado, lo que eleva la probabilidad de que esté infectado con virus como el del sida. Además, en una clínica, los donantes se someten a una «serie de pruebas para minimizar el riesgo de transmitir enfermedades genéticas», según el doctor Allan Pacey, de la Sociedad Británica de Fertilidad. Esas diferencias «demuestran que hay verdaderos peligros para la salud de los bebés y las pacientes» por Internet, añade Pacey. La venta en línea plantea a la vez controversias legales, puesto que los compradores no están protegidos de la misma forma. Mientras que la pareja que acude a una clínica regularizada se convierte en los padres legales del futuro bebé, en el caso de Internet, no está claro si el derecho recae en el donante o el receptor.