17 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.
Desde hace medio siglo el lugar más feliz del mundo está en Anaheim, California, donde un día el precursor, héroe de la infancia y máquina de hacer dinero Walt Disney inventase los ahora tan de moda parques temáticos. Disneylandia celebró ayer su 50 cumpleaños en medio de un calor asfixiante, mucha purpurina dorada y en una atmósfera de mucha nostalgia. El acto estrella de las bodas de oro del parque fue la reinauguración del castillo de La bella durmiente , una de las atracciones estrella a las que dan paso los 53 euros que cuesta el pasaporte a la morada de Mickey Mouse, el mítico ratón que, acompañado de Minnie, Dumbo, Pluto y otros amigos, hoy sufre la resaca de la fiesta.