Lagerfeld esconde el lujo

Alba Díaz Pachín

SOCIEDAD

(Lujo escondido). Quédense con este concepto, que dará mucho que hablar. Lo acaba de recuperar Karl Lagerfeld para la nueva colección de Chanel de alta costura, que presentó ayer en París. Realmente, la idea de que lo lujoso está en el interior no es nueva, y no me refiero a la terminología filosófica y religiosa, que hablando de moda no es el caso. En este mundo, Coco Chanel dijo en su momento que la esencia de sus trajes eran la perfección, tanto en lo visto como en lo que se esconde, y presumía de que bolsillos, dobleces y forros eran tan exquisitos que podrían exhibirse sin problemas. Y ya en el mundo real, cuántas veces no nos hemos quedado prendadas del forro de una chaqueta o del reverso de una tela. Pues eso, pero a lo bestia, es lo que presentó ayer el alemán. El lujo se revelaba en los forros de los abrigos, armonizados con los vestidos. Un abrigo de tweed negro oculta un forro y un vestido bustier totalmente recamado de lentejuelas que imitan un tweed blanco y negro. O dentro de un abrigo de charol negro, un forro rosa chicle a juego con el traje de chaqueta, todo en lana de puro Chanel. Entre el público de Lagarfeld estaba la actriz Gwyneth Paltrow, que en alguna ocasión se relacionó con el príncipe Felipe . Y es que desde aquello de Grace Kelly y Rainiero , el amor real y cinematográfico ha tenido mucho morbo. Seguramente, esa inevitable comparación es lo que ha causado que Alberto II tarde tanto en casarse, pero en una entrevista concedida al semanario Le Monde 2 , avisa que lo hará. El monarca, de 47 recalcitrantes años en solitario, sabe de la presión que sufre -«tranquilos, me voy a casar», dice- pero también pide calma: «Permítanme que vaya a mi ritmo». Alberto también habló del pequeño Alexandre Eric Stéphane, ese hijo de dos años que aparece ahora en escena y que él reconoce como tal. Dijo al respecto: «Asumo completamente mis responsabilidades y garantizaré la parte que me corresponde en la educación de este niño, atento a su futuro y a la protección de su derecho a una juventud normal, al abrigo de la curiosidad mediática». Esto último es irónico, porque si no llega a ser porque Nicole Coste, ex novia del príncipe y madre del niño, contó a varios medios su historia, el niño seguiría siendo hijo de padre desconocido. Si creen que lo del hijo de Alberto es complicado, fíjense en el papelón de Carolina : según la revista Semana -que aporta interesantes fotos-, la monegasca encontró a su marido tomando un aperitivo en el Beach Club de Montecarlo, cuando Ernesto de Hannover tiene terminantemente prohibido beber alcohol después de la pancreatitis que lo tuvo en coma cuando su suegro se moría. Así que mientras Hannover fumaba y bebía, llegó Carolina, se puso en jarras y allí, delante de Alejandra (hija de ambos) y Carlota (hija de Carolina y Stephano Casiraghi ) tuvieron una bronca de aúpa. Al final, Carolina se largó del Beach Club y Ernesto se puso a pasear muy afectado. Ésta es una de las historias que traen las revistas, que también hablan de la ruptura entre Jaydy Mitchel y Alejandro Sanz, ruptura que es más o menos definitiva según el semanario que se elija, pero yo les doy un dato: ¡Hola! ha elegido la separación como tema de portada. En esta revista, como en el resto, también se habla de la boda del archiduque Maximiliano de Austria (hermano de Sofía de Habsburgo ) con la escritora Maya Askari . No se la pierdan: la novia, muy guapa de Giambattista Valli (ex Ungaro ) y él con el uniforme de Francisco José ( Sissí , ya saben), las niñas de arras con jardines en la cabeza y el hijo de Sofía de Habsburgo, con una americana pequeña, unos vaqueros reciclados y unos zapatos castellanos tan sucios como si saliese del desierto. Claro que comparado con María Luisa de Prusia, Chantal Hochuli (ex de Ernesto de Hannover) y Pitita Ridruejo en la inauguración de la nueva casa de Gunilla von Bismark, el niño de Sofía iba ideal.