La duquesa de Cornualles por fin se ha atrevido a asistir a un acto oficial sin su amado Carlos. No debe ser tarea fácil ser objeto del odio general y enfrentarte sola ante un grupo de gente que espera que metas la pata y que analizará todos tus gestos, absolutamente todos, con lupa. Por eso su debut en la poco reconocida profesión de inauguradora se fue atrasando hasta ayer. Por fin echó a volar y lo hizo en el ámbito más habitual para las mujeres de la jet , la visita a un hospital. Se paró en la unidad de osteoporosis, y no por la maldad de algún organizador (ya saben que afecta sobre todo a las mujeres postmenopáusicas) sino porque ella está muy concienciada con una enfermedad, durísima, que padecieron su madre y su abuela. Sonriente y vestida con un traje de falda y chaqueta rosa pastel, la duquesa recibió un ramo de flores de una niña que esperaba su salida a las puertas del hospital y se lo agradeció con un beso en la mejilla. No está mal, aunque va a repetir escena en veinte hospitales de todo el país, porque así lo ha querido la familia . Tal vez ayer Camilla temía que alguien hiciese referencia a la última noticia de la prensa sensacionalista. Como desde el 9 de abril tanto ella como su marido, el príncipe Carlos, se muestran felices y sonrientes a todas horas, el periodista del Daily Mirror Kevin O'Sullivan se pregunta si lo suyo es sólo felicidad o el consumo de alguna planta especial, ya que el príncipe es muy aficionado a la jardinería. Lo cierto es que al margen de lo que fumen o beban los Windsor-Cornualles , está claro que son felices y eso, por lo que se ve, puede ser motivo de burla. y Pete Doherty vuelven a estar juntos. Los paparazzi británicos pillaron a la supermodelo y al líder del grupo de rock The Babyshambles en Cannes, donde están disfrutando de unas vacaciones junto a Lila Grace, la hija de dos años que la top tuvo con su ex compañero sentimental el periodista Jefferson Hack . Según publica The Sun, Kate, de 31 años, y Pete, de 26, fueron invitados por su amigo y actor, Rhys Ifans , al famoso festival de cine de esa ciudad de la costa francesa. Desde el pasado enero, la modelo mejor pagada del Reino Unido y el ex componente de The Libertines mantienen una relación sentimental que ha sido protagonista de muchas noticias de la prensa del corazón en el Reino Unido por sus continuas peleas y escándalos en público. En los últimos meses, el conflictivo Doherty ha estado viviendo en Londres en libertad bajo fianza, acusado de robo y chantaje, tras un escándalo que protagonizó el pasado enero en un hotel de la capital británica. Últimamente no podemos estar un día sin hablar de Kylie Minogue , la cantante australiana que ha pasado de luchar teóricamente contra el cáncer a pelear cara a cara con él. Ya saben que la artista ha sido operada de un tumor en la mama, pues bien, su novio, el guapísimo actor francés Oliver Martínez ha dicho que esta intervención (y los tratamientos posteriores con quimioterapia) han obligado a la pareja a postergar -no abandonar- la idea de la maternidad. Y es que los dos pensaban tener hijos cuando Minogue terminase esta gira, Showgirl , que, obviamente, ha acabado antes de lo previsto. Heidi ya tiene una rosa con su nombre Lo cierto es que el cuarto nombre que protagoniza esta sección es también femenino y un habitual de la columna. Se trata de Heidi Klum, que ya saben, porque se lo he dicho y porque la han visto, que vive un arrebatador embarazo. El caso es que la supermodelo alemana tiene desde ya una rosa con su nombre, la llamada, qué original Rosa Heidi Klum, una preciosidad de fortísimo color morado que ayer fue presentada en Colonia. La firma cosmética Estée Lauder vuelve a echar mano del cine para poner cara a sus productos. En esta ocasión es la rubísima y casi toledana Gwyneth Paltrow la que ocupará vallas y anuncios. No es un mal ejemplo a seguir, sobre todo si no la viste su amiga Stella McCartney.