Un carnaval para cada pueblo

La Voz

SOCIEDAD

PILI PROL

Hechos y figuras

06 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

No descubro nada si digo que el carnaval tiene mucho de etnografía. Las fiestas que un pueblo elige como suyas tienen más significado de lo que en principio puede parecer, y como muestra traigo hoy un ramillete de antroidos que, la verdad, nos indican lo diferentes que somos. El primero, como no podía ser de otra manera, uno de los muchos ourensanos: Laza . ¡Menuda juerga! ¡Y qué peligro! Si ayer los peliqueiros perseguían a los que salían de misa, hoy quien se atreva a ir a esta pequeña y deliciosa localidad que vayan preparados: hormigas enfadadas, tojos salvajes y farrapada (¿estiércol?) a granel son las promesas de una fiesta trasgresora como pocas. En Suiza , en cambio, las cosas son mucho más civilizadas. Allí tienen a los hombres de paja, esa especie de chicos Michelín-gallega de Shrek que el domingo de carnaval se pasean por la localidad de Evolene y que tienen un aspecto graciosísimo. Finalmente, no lo pude resistir, Brasil . En este caso aprovecho y meto a un par de señores, que hablando del carnaval brasileño es algo raro. Son dos jugadores argentinos de fútbol, Sebastian Dominguez y Carlos Tevez, que como su cara indica no dan crédito a la suerte que han tenido por disfrutar de la fiesta carioca tan de cerca. Hablando de cosas graciosas, les traigo una noticia de los Saboya. El príncipe Manuel Filiberto de Saboya, hijo del «heredero» al trono de Italia, entregó una carta a la comunidad judía italiana en la que los Saboya reconocen los errores de su familia en la persecución de los judíos bajo el fascismo. Manuel Filiberto, hijo del príncipe Víctor Manuel de Saboya, señaló, en una entrevista con el diario Le Matin dimanche , publicada ayer, que su bisabuelo, «como rey, no fue firme» y «se mostró débil», al haber firmado las leyes raciales de 1938 promovidas por el dictador Benito Mussolini. «Los hijos no pueden excusar a sus padres. Reconocemos las responsabilidades y los errores de nuestro antepasado, lo que a mí me parece más importante que pedir disculpas», señala el príncipe, que reside en Ginebra y trabaja como consejero de un banco privado de inversiones. Así que Filiberto, ex playboy reconocido, es ahora responsable...