Cientificos de Vigo clonan in vitro eucaliptos que dan más celulosa

SOCIEDAD

La Universidad tramita la patente del procedimiento que puede aplicarse a otras especies Los biólogos esperan que una empresa maderera gallega les compre el invento y lo explote

17 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Eucaliptos que producen más celulosa, vides que resisten mejor las infecciones... Un grupo de científicos de la Universidad de Vigo ha solicitado a la Oficina Española de Patentes y Marcas que registre a su nombre un procedimiento para «transformar material vegetal procedente de árboles adultos». Se trata, en definitiva, de clonar árboles transformados genéticamente para que mejoren alguna de sus propiedades, según explica el decano de la Facultad de Biología y uno de los promotores del invento, Pedro Pablo Gallego. Si la Oficina Española de Patentes y Marcas no pone ningún reparo sería la primera patente gallega en biotecnología vegetal, según aseguró un portavoz de la Universidad de Vigo. Hasta ahora, las pruebas se han realizado en laboratorio, preferentemente con eucaliptos, pero también con vides y kiwis. Manipulación genética Los estudios comenzaron hace cuatro años, colaborando con un grupo que descubrió los genes que regulan la producción de lignina. Reduciendo la cantidad de lignina (sustancia que acompaña a la celulosa y que representa el 25% de la materia seca) aumenta la de celulosa. Los investigadores de Vigo descubrieron el método para introducir los genes que regulan a este compuesto químico en el interior del eucalipto. Para alterar los genes se utiliza el agrobacterium, una bacteria patógenea a la que se despoja de sus genes y a la que se carga con el material genético que traslada al vegetal. Clonar un árbol adulto es muy fácil, basta con tomar las yemas o los esquejes. Seleccionando un ejemplar y modificándolo genéticamente es posible obtener las cantidades que se deseen. «así se pueden obtener 10.000 árboles similares», explica Gallego, que matiza que, por ahora, los estudios sólo se han realizado en in vitro porque para tener una plantación experimental de árboles adultos hay que obtener permiso del Ministerio de Medio Ambiente, que ellos no han solicitado. Por ahora sólo han pedido la patente para España, que cuesta unos 1.800 euros pero «para el ámbito internacional es bastante más cara y la Universidad no tiene dinero», dice Gallego, que confía en que alguna empresa se interese por el invento y quiera hacer negocio con él. Si la oficina de patentes aprueba la solicitud de la Universidad, ésta institución dispondrá del plazo de un año para poder solicitarla internacionalmente.