La capacidad de distinguir entre distintos idiomas no es exclusiva de los humanos, sino que las ratas también pueden llegar a hacerlo, según ha declarado Juan Manuel Toro, autor de un trabajo que demuestra que las ratas distinguen entre el holandés y el japonés. El trabajo, elaborado por el Grupo de Investigaciones de Neurociencia Cognitiva del Departamento de Psicología Básica de la Universidad de Barcelona, y que ha publicado el Journal of Experimental Psycology , demuestra que los humanos y los primates no son los únicos seres con habilidades para el lenguaje. Juan Manuel Toro Soto, autor del estudio, que forma parte de su tesis doctoral, ha explicado que la idea de redactar este experimento le surgió a raíz de otro trabajo elaborado hace dos años con bebés de pocos días y con monos tamarines en Francia y en EE.UU., en el que se vio que tanto los bebés como los monos eran capaces de discernir entre ambos idiomas. Esta es la primera vez que se demuestra que un animal no primate es capaz de distinguir la entonación de dos lenguas tan distintas como el holandés y el japonés, lo que parece indicar que existe una base perceptiva común a todos los mamíferos que les permite apreciar las diferencias de ritmo y la entonación de los idiomas. También sugiere que los animales, y especialmente los mamíferos, desarrollan algunas habilidades que subyacen en el uso y el desarrollo del lenguaje mucho antes de que el propio lenguaje se desarrolle. En el experimento, 64 ratas fueron entrenadas para que presionaran una palanca cuando oían una frase de cinco segundos en holandés y a no hacerlo cuando la frase era en japonés, y viceversa, usando la comida como recompensa.