30 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

ESTA noche, poco antes de las doce, sintonizaré la primera cadena para seguir las campanadas desde la Puerta del Sol. Y estaré muy pendiente de qué dice Ramón García. No sé si saben que, desde hace más o menos un mes, circula una campaña por Internet animando a todos los fieles de la Primera a contestar con un socorrido pareado al previsible arranque de entusiasmo de Ramón García cuando diga eso de «¡Feliz 2005!» Para los que no estén al día, lo que se propone responder al presentador es el popular ripio utilizado contra todas las palabras que acaban en cinco y que las normas de estilo de este periódico me impiden reproducir en su totalidad aunque, a modo de pista, diré que acaba en "...te la hinco". Me consta por fuentes muy bien informadas, que Ramón García es conocedor de esta conspiración contra su honor y dicen -esto ya no puedo asegurarlo- que incluso estuvo a punto de renunciar a la tradición de lucir palmito y capa española en la noche de fin de año de la Primera para evitar semejante humillación. Así que, a estas horas, mi mayor curiosidad es saber si Ramón García evitará el inevitable Feliz 2005, aún a sabiendas de que cientos de miles en este país, cuando menos le vamos a murmurar el pareado. Y, si finalmente lo dice, ¿esbozará una sonrisilla antes o después de las palabras mágicas? ¿Asumirá la monumental tomadura de pelo o se resistirá con alguna fórmula inesperada?. En cualquier caso, yo no tengo manías. Les deseo a todos un feliz 2004 más uno.