Reportaje | Los orígenes del sida en Galicia El primer caso de sida en Galicia se detectó en A Coruña en 1984. El doctor José Pedreira lo relata en un libro en el que analiza la evolución de esta enfermedad a lo largo de 20 años
15 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.El día 4 de diciembre de 1984, J.L.V.B., un varón de 24 años, ex adicto a drogas y con una tuberculosis pulmonar diagnosticada un año antes, acude a urgencias del hospital Juan Canalejo de A Coruña. El verano siguiente reingresa con fiebre y una severa insuficiencia respiratoria. Se sospecha entonces el diagnóstico de sida y se solicita un test de anticuerpos que llega de Madrid después de que fallezca el paciente. Aunque el resultado confirmó esos indicios, el equipo médico no disponía de terapéutica frente al virus. De esta forma se dio a conocer la enfermedad en Galicia y el doctor José Pedreira, desde entonces, ha tratado junto a su equipo a los 876 pacientes que vinieron después. Ahora, tras veinte años de luchar contra esta patología en todas las fases de su evolución, el responsable de la Unidad de Sida del hospital Juan Canalejo hace balance. Lo hace en un libro ( El sida en La Coruña. Notas de sentir y de ver , publicado por la Sociedad Gallega Interdisciplinaria de Sida) en el que destaca que esa batalla no sólo la libran los facultativos, sino también «multitud de asociaciones, entidades y particulares». Ayer, durante la presentación del trabajo recordó que Galicia es la primera comunidad autónoma con una agrupación como la Sociedad Gallega Interdisciplinaria de Sida que, por cierto, organiza para este fin de semana la cuarta edición del Congreso da Sociedade Galega da Sida. Tantos años de experiencia le han dado a José Pedreira la suficiente autoridad para asegurar que en los últimos años han cambiado las características clínicas de la enfermedad: ha descendido el número de casos así como la mortalidad, se ha convertido «en una enfermedad de heterosexuales» y se ha desligado de la comunidad homosexual y de los toxicómanos. También afecta cada vez más a emigrantes y a ancianos. De hecho, hace unos días se ha detectado en Galicia el caso de un hombre de 87 años con sida. De todas formas, José Pedreira no canta victoria. Dice que en los próximos años se estabilizarán las cifras de afectados, aunque debido a la percepción de que ha bajado el riesgo de contagio y que ha pasado de ser mortal a crónica, podría haber un ligero repunte. Contribuiría también el hecho de que los medicamentos «no dan más de si y cada vez están más expuestos los heterosexuales».