Apoya el carácter aconfesional del Estado que instauró la Constitución La asociación, impulsada por Llamazares, combatirá el «dogmatismo religioso»
10 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Todas las fuerzas políticas con representación en el Congreso de los Diputados a excepción del Partido Popular acordaron ayer constituir un «intergrupo sobre el laicismo» con el fin de remarcar el carácter laico del Estado que recoge la Constitución Española. Su impulsor, el coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, explicó ayer que el objetivo es trabajar en contra del «dogmatismo y la intolerancia» que, a su juicio, se quiere imponer a la sociedad española. En su presentación, el también presidente del grupo Izquierda Verde afirmó que la creación de esta plataforma es ajena a la campaña informativa lanzada por la Iglesia para mostrar su disconformidad hacia algunas de las medidas sociales impulsadas recientemente por el Ejecutivo socialista, como el matrimonio entre homosexuales y la investigación con células madre. Sin embargo, Llamazares no eludió criticar a esta institución por poner en marcha una «cruzada dogmática» con la que, según él, ni siquiera están de acuerdo los propios creyentes católicos. El representante socialista en este grupo, Victorino Mayoral, insistió en que su propósito no es trabajar «contra nadie» sino defender el «desarrollo de las libertades» al que, dijo, se oponen «aquellos que descalifican la laicidad». Una idea con la que, en principio, estarían de acuerdo Esquerra Republicana, PNV, Eusko Alkartasuna, el Bloque Nacionalista Galego, Chunta Aragonesista e incluso Coalición Canaria y Convergencia i Unió. Al margen Únicamente el Partido Popular permanecerá al margen del intergrupo, que aún no ha diseñado su plan de trabajo. Llamazares y Mayoral obviaron esa ausencia, pero aprovecharon la ocasión para responder a las críticas de los populares, y en especial de su secretario general, Ángel Acebes, hacia la ceremonia de bautismo civil celebrada vez hace unos días en la localidad catalana de Igualada. «Sus declaraciones son torpes, ruines y fanáticas», reprochó el diputado del PSOE. El líder de IU añadió que el PP está demostrando una «cierta nostalgia por el Estado confesional» y aseguró que su deseo sería «volver atrás al nacional catolicismo».