Schröder apoya a Carolina

La Voz

SOCIEDAD

El Gobierno alemán desoye la presión de la prensa y no recurrirá la sentencia del Tribunal de Estrasburgo que prohibió la publicación de fotos de la princesa de Mónaco

01 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Después de luchar durante diez años para impedir por medios legales que la prensa alemana publicara fotos sobre su vida íntima, la princesa Carolina de Mónaco recibió ayer el inesperado apoyo del Gobierno alemán, que decidió no apoyar una petición de los medios germanos de recurrir contra una sentencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, que prohíbe la difusión de fotos de personalidades sin su consentimiento. Los principales editores y directores de medios germanos habían utilizado todas las herramientas a su alcance para convencer al Gobierno alemán de recurrir la sentencia, que representa, según ellos, la peor amenaza para la libertad de prensa que impera en el país. El lunes pasado, los directores de 40 periódicos y revistas prestaron sus nombres y sus rostros para pedir al canciller, Gerhrad Schröder, a través de un aviso pagado, que intercediera ante Estrasburgo para evitar que la sentencia sea valida en Alemania. «¡Señor Canciller, frene la censura!», pedían los directores en la carta abierta. «Si el Gobierno no presenta una apelación contra esta sentencia, todos los periodistas serios quedarán con las manos atadas», añade. Pero los ruegos de la poderosa Asociación de editores de periódicos y la carta abierta de los directores no lograron impresionar al canciller, que hoy decidió no recurrir la sentencia. Durante una rueda de prensa realizada en Berlín, la ministra de Justicia, Brigitte Zypries señaló que el gabinete ministerial había tomado esa decisión después de considerar que la sentencia no ponía en peligro la libertad de prensa en el país «La decisión de los jueces del Tribunal de Estrasburgo no tiene un efecto vinculante sobre los tribunales alemanes», señaló la ministra, al destacar que la última palabra la sigue teniendo el Constitucional alemán, que sentencio en 1999 que la prensa alemana tenia derecho a publicar fotos de «figuras públicas contemporáneas», sin su consentimiento, incluso cuando realizaran actividades propias de la vida privada.