La almeja de Carril se espabila

SOCIEDAD

Una boina y una banda identifican a los nuevos cabaleiros de los bivalvos

23 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Cualquier concejal avispado puede crear la fiesta del huevo frito, de la cebolla o del pan con mantequilla. Otra cosa es vender lo autóctono. Eso no se inventa. Se tiene o no se tiene. Y Carril lo tiene. Tiene su almeja, famosa en el mundo entero. Pero en la cofradía carrileña hace tiempo que el patrón mayor, Ventura Vidal, tenía la impresión de que tanta papatoria diseminada por el territorio gallego les estaba haciendo sombra. Así que se pusieron las pilas y este año crearon la Orde da Ameixa, no porque el producto lo necesitara, que si en algún sitio hay calidad es en los parques de cultivo de la ría de Arousa, sino porque hoy en día parece que las cosas no se aprecian si no van adornadas con celofán. Damas y cabaleiros Y ayer fue el estreno. En la edición número doce de la Festa de Ameixa ?algunos años hubo que aparcar la cita a causa de las riadas?se nombró a la primera dama y el primer cabaleiro de la orden. Ella, la jefa de la Policía Local de Vilagarcía, Mari Carmen Roca; él, Claudio Silva, veterano futbolista que jugó en su día en el Sporting de Gijón. Además, se entregó la Ameixa de Ouro a Felipe Porta, doctor en Biología y promotor de la orden, y las de plata al alcalde de Vilagarcía, Javier Gago, y al también biólogo Ignacio Santos. Uno de los productos más apreciados pero también más sensibles a las condiciones ambientales, a las riadas, a la contaminación y a la competencia de otras especies menos sabrosas pero más resistentes, ya tiene quien lo proteja. Lo atestiguan la boina y la banda con las que fueron investidos. La boina más bien parecía una chapela, pero el patrón mayor dijo que no, que las hicieron de tamaño estándar para que entrase en las cabezas de todos. «Antes os mariñeiros ían ao mar con boina, non había viseras», aseguró Ventura Vidal. «O que hai aquí hoxe é moita gorra», decía otro mirando para la mesa presidencial donde autoridades del PSOE ?partido del Gobierno local? y del PP competían en número de representantes y en número de bivalvos degustados. A algunos lo de la orden ni les iba ni les venía. A las once de la mañana ya estaban dando cuenta de las 4.500 raciones de almejas a las marinera vendidas, y que las cocineras preparaban desde las seis de la mañana. Todo un éxito, aunque al patrón mayor siempre le parece poco. Normal. Vidal lleva ya muchos años pendiente de los vertidos del puerto, del estrés de la almeja y de las aguas de un río Ulla que en otros tiempos fue más amigo.