Un pichón de Chile y el equipo de Noruega ganan la carrera-peregrinación desde Ávila, 700 kilómetros hasta el colombódromo de Santiago, con más de 500 participantes
21 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Antes de correos e Internet ya estaban ellas, las palomas mensajeras, anunciando buenas y malas nuevas desde largas distancias. Más de 550 ejemplares hicieron ayer el Camino de Santiago desde Ávila -700 kilómetros- y les costó seis horas llegar al colombódromo de San Marcos, donde ayer se celebró el Campeonato del Mundo Xacobeo 2004, en el que participaron delegaciones de 21 países. La primera en llegar fue una paloma chilena y, por países, ganó Noruega. Ambos fueron premiados con tres mil euros. Más de medio millar de forofos de las palomas se congregaron en una comida de hermandad para asistir a una subasta libre, donde las once primeras palomas en llegar a Santiago cambiaron de dueño. La primera se vendió por 1.700 euros y se fue a Tenerife. Este Campeonato del Mundo es uno de los acontecimientos más importantes de este deporte, que cuenta en España con 6.000 colombófilos. La colombofilia es el arte de criar y entrenar palomas mensajeras. La finalidad principal es deportiva, pero se utilizan también en casos de catástrofes, operaciones de salvamento o intercambios de muestras entre hospitales. Los principales aficionados son los belgas, aunque la cifra más alta de federados está en China. En algunos países de Asia las carreras de palomas mensajeras son un negocio en el que se admiten apuestas y algunos empresarios pagan millones por las mejores palomas del mundo. Las mensajeras vuelven al palomar por instinto, aunque se desconoce el mecanismo por el cual se orientan, seguramente un sistema de navegación basado en los campos magnéticos terrestres, en la posición del sol e incluso por el olfato. Para José Francisco Vázquez, presidente de los colombófilos gallegos, «el encuentro fue un éxito total respaldado, además, por la buena climatología». Los participantes emprenden hoy el viaje de regreso a sus casas.