Humanismo

TOMÁS GARCÍA

SOCIEDAD

LA CREMITA | O |

02 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

HACE un mes, la Generalitat Valenciana presentó la Campus Party como la «mejor muestra de humanismo tecnológico de España». Textual. El sarao reunía bajo una carpa junto al Turia a 5.000 chavales que llegaban con sus pecés al hombro para intercambiar experiencias -insistió la conselleira de allí- sobre la sociedad la información, sobre el mundo que viene. Finalizado el evento, se puede concluir que el intercambio más importante ha sido de pelis porno. La organización se volcó con el ancho de banda. Un estreno de Hollywood se podía bajar en minuto y medio. El disco de Bisbal tardaba cinco segundos en ser descargado. Las andanzas del dotado Sifredi caían como moscas. Así que los avezados cibernautas dejaron la teoría para otro verano y llenaron sus mochilas de cedés. El programa incluía la presencia de gente de la SGAE para aleccionar a los chavales sobre los derechos de autor. Unos pocos soltaron el ratón y acudieron a la charla. Fue para abuchear a los representantes de los artistas.