Un hospital entrega un feto a una británica de 14 años para que lo guarde en la nevera
SOCIEDAD
La sociedad británica reaccionaba ayer con estupor al conocerse que un hospital británico había obligado a una niña de 14 años a colocar en un recipiente de cristal el feto que acababa de abortar tras once semanas de gestación. Los médicos del hospital Bishop Auckland General, en el condado de Durham, entregaron a la joven Stacey Storey el feto, de unos 7 centímetros, en un frasco para que lo colocara en la nevera de su casa hasta el día siguiente, cuando debía de ser devuelto. Tras producirse el aborto natural una enfermera entregó a la joven un sobre con el feto. Cuando el padre llegó al domicilio y abrió el sobre llamó al hospital para quejarse. Una enfermera se personó en la vivienda y recogió el feto. Este suceso ocurría en el mismo hospital en el que la madre de Stacey perdió su bebé cuando llevaba 38 semanas de gestación hace apenas unas semanas.