Templarios del nuevo milenio

Monica Torres
M. Torres TUI

SOCIEDAD

MARCO FERRO

La antigua Orden del Temple, fundada en el siglo XII por Hugo de Payens y Geoffrey de Saint-Omer, cuenta en la actualidad con unos mil adeptos en toda Europa

16 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Cerca de un centenar de templarios de toda Europa se reunirán el último fin de semana de julio en la localidad pontevedresa de Tui para participar en el acto de investidura de varios nuevos Caballeros. La elección de la ciudad fronteriza como escenario del encuentro se debe a su monumentalidad y a su estrecha vinculación histórica con la Orden del Temple. Así lo explicó ayer el Maestro Universal y Príncipe Regente, Fernando Pinto de Fontes, que presentó el programa de actos previsto para esos días acompañado del Visitador Magistral para España y las autoridades locales. Según explicó Fernando Pinto, son laicos que pertenecen a la Iglesia Católica y cuyo principal objetivo es «ayudar a quien nos pueda necesitar». La Orden está de nuevo presente en todo el mundo, aunque su capacidad de captación es muy inferior a la de hace ocho siglos. Los nuevos Caballeros afirman que mantienen el mismo espíritu que sus antepasados, pero «lo actualizamos, centrándonos en ayudar y proporcionar bienestar a las personas». De hecho, hoy en día, casi el cincuenta por ciento de los Caballeros son mujeres, y ni cumplen los votos de pobreza, castidad y obediencia, ni entregan todos sus bienes a la Orden. A lo largo de los siglos, las leyendas en torno a los templarios han dado paso a innumerables teorías y mitos. El interés que despierta este movimiento es una de las claves para que El Código Da Vinci se haya convertido en un best-seller . Como no podía ser de otra forma, el Gran Maestro del Mundo también ha leído el libro y, aunque asegura sentirse identificado en muchos aspectos, afirma que «es un mito, mucha imaginación y novela, es necesario poner la palabra templario para vender de inmediato un libro. Los vestigios de su paso por Europa y la Península Ibérica son bien conocidos. Fernando Pinto resaltó ayer el trascendente papel que jugaron los templarios en la historia recordando que, por ejemplo, el olivo que forma parte del escudo de Vigo, fue plantado por la Orden en el Paseo de Alfonso XIII. El Gran Maestro ratificó también la leyenda gallega según la cual durante la última persecución, los templarios se refugiaron en las Islas Cíes, espacio donde podían fondear su gran flota.