«Soy peor que Dutroux»

Domingos Sampedro
Domingos Sampedro BRUSELAS | CORRESPONSAL

SOCIEDAD

El nuevo pederasta detenido en Bélgica es descrito como un auténtico asesino en serie, que «salía de caza» en su coche para raptar a niñas que después violaba

01 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El 26 de junio del 2003, como tantas otras veces, el guardacostas francés Michel Fourniret «salió de caza». Ésta es la expresión acuñada por su esposa, Monique Olivier, para referirse a que su marido salió de casa con la furgoneta con el objetivo de secuestrar, violar y asesinar a cualquier niña indefensa. Con su particular sangre fría y falta total de escrúpulos, Fourniret recorrió los colegios, la estación de ferrocarril de Dinant, al sur de Bélgica, hasta que se topó con Marie-Ascension Kirombo, una niña de color de tan sólo trece años. La forma de abordala también fue la habitual, es decir, preguntarle por una calle y hacer que no entendía para que ella lo acompañase. En un descuido, Marie-Asuncion fue abordada con violencia y amordazada, mientras su captor le advertía: «Soy peor que Marc Dutroux». Esta niña pudo escapar debido a que estaba mal atada, pero otra decena de jóvenes no tuvieron la misma suerte. A raíz de esta tentativa de secuestro, Michel Fourniret, de 62 años, fue detenido por la policía de Bélgica, país en el que se afincó después de 1992, quizás para huir de sus pesados antecedentes criminales en Francia, donde en 1987 llegó a cumplir una condena de un año y medio por abusos a menores. Vigilado con lupa por la policía gala, el «asesino en serie» -así lo describe la Fiscalía de Lieja- no dudó en establecerse en el costado belga de la región montañosa de las Ardenas para empezar una nueva vida desde cero, aunque nunca llegó a abandonar sus terribles cacerías. A principios del 2003 incluso obtuvo un certificado de buena conducta para trabajar en una escuela de Gedinne. Las autoridades judiciales belgas estiman que Fourniret pudo cometer una decena de asesinatos, dos en Bélgica y el resto en Francia, entre los años 1989 y 2002. Y pese a que estos crímenes coinciden en el tiempo con los cometidos por el pederasta Marc Dutroux, condenado hace once días a cadena perpetua, la investigación descarta, al menos de momento, que exista un vínculo entre ambos criminales, si bien no obvia que entre los dos existen grandes paralelismos, como los antecedentes y la complicidad de una esposa.