ENTRE TINIEBLAS
10 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.-¿TE sientes presionada para estar delgada? -Claro. ¿Tú no? La pregunta la hizo Sara Carreira y la respuesta se la dio una niña de 14 años que ya sabe lo que es comprar laxantes y saciantes para no engordar. Pocas veces se encuentra una respuesta tan lúcida en una entrevista. ¿Acaso no rige para todos esa presión para no engordar? ¿Es que hay alguien que no se haya mirado con tristeza en un espejo deseando estar un poco más cerca de los disparatados y omnipresentes cánones de belleza? La anorexia es una locura que va tiñendo de negro las esperanzas de unas niñas que deberían rebosar ilusión pero que en realidad alimentan un círculo vicioso en la que ellas mismas son víctimas y verdugos. Se han metido en un juego que hemos creado entre todos y en el que no tienen nada que ganar y todo por perder. De vez en cuando, los trastornos de la alimentación se ponen de moda y la sociedad reacciona con su hipocresía habitual: encuestas, comisiones políticas, posibles culpables, buenas intenciones..., pero nada cambia. Esta niña entrevistada tenía entre sus prioridades meterse en la ropa de una marca comercial famosa por su tallaje deliberadamente escaso; su límite está en una nutrición que le permita «tener tetas» y eludir las burlas de su círculo de amistades para situarse entre los que ridiculizan y no entre los que son ridiculizados. Me gustaría que la entrevista de Sara la hubieran leído algunos de los que bajan el tallaje, de los que venden laxantes a menores, de los que se ríen de las gordas... Y que todos esos se sintieran un poco más culpables que los demás.